Hace unas pocas semanas me di cuenta de que mi estadía en Santo Domingo había cobrado sentido desde que había denominado este período como el de “la recuperación económica”. Pero luego caí en cuenta de que es muy feo eso de estar en un lugar sólo por el dinero, así que quise darle un punto de vista más enriquecedor y lo denominé también el período del “reperfilamiento académico”.
¡La perdimos! (pensará más de uno/a) pero es todo lo contrario.
Me di cuenta de que me estaba inclinando demasiado a lo comercial y si bien parece dárseme bastante bien, les confieso que no lo disfruto del todo.
Saber que estoy utilizando mis capacidades y conocimientos para ir por la vida manipulado a las personas para que sean más infelices comprando marcas, productos o tomando decisiones que realmente no les convienen me dolía. Confieso también que llegué a salir de uno que otro trabajo pensando que “le vendía el alma al…” y enfrentándome directamente con mis principios.
En vista de esto y de que quisiera en un futuro poder vivir plenamente de hacer lo que amo y me satisface, di un importante paso: me inscribí en un postgrado (1era parte de una maestría) vinculado con el tema de la educación, y… ¡hoy fue mi primer día!
Sé que en cierto modo estaré en Lalalandia porque aunque he dado varias materias de psicología y de metodología, no he estado académicamente vinculada con el mundillo de la formación y mis conocimientos son más bien empíricos o fruto de la experiencia (Oh! mis clases de inglés y o las adoradas de fotografía)
Así que nada, mientras en lo laboral no dejan de aparecer interesantísimas oportunidades, propuestas y proyectos; económicamente se van notando los esfuerzos; personalmente se busca una mezcla entre estabilidad y dinamismo… Ahora académicamente estaré más cerca de ser lo que siento debo ser.
Y ya que te solté todo mi rollo personal te pregunto (y si, si te ape puedes responder comentando debajo) ¿acaso eres tu lo que quieres ser?¿haces lo que amas o te conformas con fallidos intentos de aceptar lo que haces?¿qué cambios estás haciendo para sentirte una persona plena y satisfecha? Métele un “go for it!” y atrévete a intentarlo, lo peor que peude pasar es que te quedes exactamente donde estás.
Y luego de quizá sembrar una semillita de duda te dejo con una frase que mencionaron hoy en clases: “¿de qué te sirve saber dónde estás si no sabes a dónde quieres llegar?”
Hoy fui a mi Alma Mater porque estoy gestionando nuevamente los documentos de la finalización de mis estudios de grado.
Siempre que uno va a un lugar en el que vivió fuertes emociones y largos períodos de tiempo se encuentra con esa extraña e indefinible sensación.
En mi caso se multiplica en su escuela de idiomas fue que hice mi educación lingüística y porque mi padre siempre trabajó en la universidad de la que soy egresada. Dígase que no sólo pasé allí mis inicios profesionales sino también gran parte de mi infancia y adolescencia (¡Oh aquellas mañanas sábados estudiando inglés y los lunes/miércoles de italiano!).
Encontrarse con los cambios en la infraestructura es lo clásico, pero cuando se llega a los cambios de procesos es que se lía el asunto. Ingenua al fin hice mi fila, delante mío habían unas cuatro personas que duraron una eternidad en sus respectivos turnos. Conforme “comía boca” y me entrometía en las gestiones ajenas me sentía más y más vieja. La primera persona era de nuevo ingreso, dígase sería matrícula 2012, la siguiente era 2010, había una 2009 y una 2008 que parecía que había tenido una vida difícil (estaba un tanto “deteriorada”).
Al llegar mi turno y preguntarme mi matrícula fue que me di cuenta de que ya no era aquella chavalita universitaria, ¡estamos en el 2012 y mi matrícula es 2003! Hace casi 10 años que entré a aquella institución…
Fue estando trastocada por el redescubrimiento de mi “juventud acumulada” que me enteré de que hay que hacer la gestión vía internet y ¡sorpresa! dada la “antiguedad” de mi matrícula tenía antes que pedir una nueva asignación de contraseña porque ya ni siquiera estaba en el sistema la mía. Una vez con ella hacer la solicitud online, pasar por caja y luego volver a hacer la fila donde todo inició.
A estas alturas ya me sentía un dinosaurio, cual viejita de cabello blanco y andador en un banco a la que le dicen que debe retirar su dinero por el cajero automático en vez de vía un representante.
A fin de cuentas hasta llegué tarde a una reunión, porque el proceso será muy moderno, muy moderno, pero de práctico nanai y perdí al menos media hora más de lo previsto.
De mi reencuentro con mi alma mater salí pensando en como el tiempo pasa -sin lugar en dudas no en vano- tan puntual como es de esperarse, démonos o no cuenta y como los años pasan gústenos o no.
Mi abuelito era abogado y como todo buen profesional de su área decía que había que leer bien aquello que aceptaríamos o firmaríamos… Sí, incluyendo -sobre todo- la letra chiquita.
Yo he perdido bastante de aquel aprendizaje y me limito a ver por arribita las cláusulas que componen los contratos o políticas de privacidad.
Hoy, en un momento de procrastinación que mi cerebro demandó, entré a Bejeweled, un jueguito tonto pero entretenido con el que suelo despejar mi cabeza y me salió una notificación de que debía aceptar tanto los nuevos “Terms of Service” como el “Privacy Policy” que se desprenden de su alianza con Electronic Arts, Inc. (EA)
Procedí a dar la clásica revisión rápida sólo para quedar boquiabierta con estas partes:
Lo que entiendo:
Sabremos tu edad, sexo, el identificador único de tu teléfono u ordenador y por si es poco tu IP, o sea que con la información no-personal ¡sabemos exactamente quien eres! Lo que dicen: “The non-personal information collected may include demographic information including gender, age, zip code, information about your computer, hardware, software, platform, game system, media, mobile device, including unique device IDs or other device identifiers, incident data, Internet Protocol (IP) address, network Media Access Control (MAC) address and connection.”
Lo que entiendo:
Usaremos los cookies para recolectar información tuya y si quieres los desactivas pero no usas nuestros servicios. Lo que dicen: “In addition, we and other third parties use cookies and other technologies to passively collect non-personal demographic information…You can disable cookies or set your browser to alert you when cookies are being sent. However some areas of our sites will not function properly if you do so.”
Lo que entiendo:
Esa información personal la usaremos en tu contra de ser necesario y se la regalaremos al primer postor que se haga llamar competente o gubernamental. Lo que dicen: “We may also access and disclose personal information, including personal communications, in connection with report abuse functions in our products and services, to enforce legal rights and comply with the law, or to comply with an order from a government entity or other competent authority”
Lo que entiendo:
Si quieres meterlos en un lio judicial tendrás que hacerlo solito porque al aceptar el contrato niegas tu derecho a unirte a otros y hacer demandas grupales. Lo que dicen: “You and EA agree that any arbitration shall be limited to the Dispute between EA and you individually. To the full extent permitted by law, (1) no arbitration shall be joined with any other; (2) there is no right or authority for any Dispute to be arbitrated on a class action-basis or to utilize class action procedures; and (3) there is no right or authority for any Dispute to be brought in a purported representative capacity on behalf of the general public or any other persons. YOU AND EA AGREE THAT EACH MAY BRING CLAIMS AGAINST THE OTHER ONLY IN YOUR OR ITS INDIVIDUAL CAPACITY, AND NOT AS A PLAINTIFF OR CLASS MEMBER IN ANY PURPORTED CLASS OR REPRESENTATIVE PROCEEDING.”
En fin, que las políticas de privacidad consideran privado lo que les conviene, que prostituirán tus datos y los usarán en tu contra y que si hay alguien que puede salir “jodido” de un lio judicial eres tu.
Entonces queda la gran pregunta ¿aceptar o no aceptar?… Y en paralelo se desata un miedo interior ¡a saber cuantas chorradas habré aceptado a lo largo de mi vida digital!
Cuando me he encontrado ante algún tipo de disyuntiva y me he visto obligada a hacer una elección complicada por ecuanime que quisiera ser, siempre tenía una opción favorita. Por lo que para mi eso de la mayoría absoluta en las decisiones no existe. A veces pasa, si la cosa está reñida, que duras eternos minutos, horas y hasta días pensando los pro y contras de cada opción, y quizá no descubres el qué quieres hacer realmente hasta que es muy tarde, terminando con cargos de conciencia.
El otro día, mientras procrastinaba, me encontré con esta imagen que me hizo sonreír mientras pensaba ¡que cierto! Y es que el mensaje es aplicable a muchos más formatos.
Dice:
“Cuando te enfrentes a dos decisiones, simplemente lanza una moneda. No funciona porque ésta te da la respuesta, sino porque en ese brevísimo lapso de tiempo en el que ella está en el aire, descubrirás lo que realmente deseas”
Algunos en vez de lanzar la moneda preguntamos a seres queridos, otros van a chamanes o guías espirituales, algunos hasta piden milagros. Pero siempre, todos, tenemos un pequeño momento en el cual esperamos una respuesta de nuestras respectivas “monedas” y es ahí donde nos ponemos a prueba a nosotros mismos y si hacemos un poco de esfuerzo e intentamos escucharnos, hasta nos conocemos un poco más por dentro.
Te invito a que la próxima vez que no sepas que hacer uses TU “moneda”, da igual cual aplica de entre el listado de arriba o si tienes una muy particular, escucha lo que tu voz interior quiere decirte, sigue tus instintos pues generalmente te llevan por buen camino y las pocas veces que pasa en caso contrario, sin dudas sales con la satisfacción de haber luchado tu propia batalla y de haber acumulado un montón de aprendizajes.
Sobre el 2011 hay poco que decir y es que todo -al menos en mi vida- puede resumirse en una sola palabra: CAMBIOS.
Me pasé la mitad del año en el viejo mundo y la otra mitad en medio del Caribe, exploré distintas posibilidades laborales y hasta en lo sentimental hubo un borrón… ¡y una cuenta nueva!
Si bien no puedo decir que fue un mal año, porque mis seres amados siguen a mi lado, sigo física e intelectualmente intacta y he adquirido una amplia colección de vivencias; tampoco puedo decir que fue uno bueno pues pasé amargos y angustiantes momentos en varios períodos, que me hicieron tomar decisiones difíciles.
Lo que queda claro es que crecí, aprendí y maduré (quizá hasta más de lo que hubiera deseado). Me enfrenté a mi misma y me vi en la necesidad de contraponer la realidad a la fantasía, lo posible de lo deseado, de redefinir lo que es aquí y lo que es allá, de replantearme metas y de salir a flote.
Para el 2012 tengo una sola expectativa y es que se porte mejor quel 2011, no sólo conmigo, sino con todos. Y cuando digo todos me refiero a la gente que fue maltratada con catástofes naturales, a quienes tenían sus ahorros en instituciones financieras que hoy no son más que recuerdo, a quienes tenían su pan de cada día asegurado con empleos ahora inexistentes y a quienes buscaron sin éxito continuar un crecimiento y una expansión profesional o personal.
Empapense de optimismo, de fuerza, de energía, den lo mejor de si y planteense metas realizables pues querramos o no empieza una nueva etapa en unas pocas horas. ¡A por ello mis queridos!
Óscar Barroso, un ex profesor de mi máster compartió esto en su muro de Facebook y me gustó tanto que quise que ustedes pudieran verlo. Es curioso porque sin querer estoy medio aplicando casi todas las reglas entre proyectos y cotidianidades… ¡Será que llevo algo de emprendedora por dentro! ¿Qué les parecen? (La traducción está debajo)
Las nueve reglas del creador:
1. Haz más de lo que te dicen que hagas.
2. Intenta hacer cosas nuevas.
3. Enseña a otras personas lo que ya sabes.
4. Convierte el juego en trabajo, y no al revés.
5. Tómate pequeños descansos.
6. Trabaja cuando los demás están descansando.
7. Permanece siempre creando.
8. Haz tu propia inspiración.
9. Ama lo que haces, o abandona.
¿Y ahora qué? ¡Se acabó el 2011! Hay que revisar los propósitos que nos planteamos para hacer los del año entrante pero… Uuuyyyyyy… Quizá fuimos un poco irrealistas y no logramos nanai de lo que escribimos.
Te propongo que para el 2012 te plantees metas realizables, que las reajustes si es necesario a mitad de año y que evites caer en lo que bien descibe este gráfico de Cinismo Ilustrado.
Por culpa de David Ferrer se me ha metido esta canción en la cabeza y es un caso particular pues fuera de ser un pedazo de pieza musical, es de las pocas que no puedes pensar sin ver el video. ¿La razón? Que es uno de los mejores videoclips ever, ¡al menos de los que he visto en mi vida! y sin duda uno de los más memorables (¡¡por dios la escena de la niña corriendo, el hormiguero y la mina!!)… Es más bien un cortometraje.
Así que nada, comparto-lo con ustedes, disfruten y recuerden.
Pueden llamarme anticuada o lo que quieran, pero no entiendo como estos chicuelos de hoy en día hablan. Si, a cualquiera se le escapa una que otra faltica ortográfica ¡no somos lingüistas! Pero de ahí a que suenen como subnormales y te hagan daño visual con sus quasi sectas idiomáticas, malutilización de signos de puntuación y abuso de mayúsculas es otra historia.
Les confieso que ¡no lo soporto! y que una amiga, a sabiendas de mis alteraciones al respecto, me pasó esta imagen diciendo: “¡ESTA ERES TÚ!” y tenía toda la razón.
Es verdad que ganas no me han faltado de regalar uno que otro golpe con el diccionario de la RAE a ver si les entra un poco de respeto al vocabulario… Porfis díganme si hay más frikis, o si es que soy bicho raro, que al ver tantos “VRUTOS” por la vida, estoy comenzando a pensar que la del problema soy yo :S.
Hace algunos meses lloraba al leer sobre los abusos que se cometían para/ con ciertas niñas en África/ Asia (sé que pasa en más lugares, pero de esos iba el artículo que leí)…
Ese día me enteré de como las mutilan, como las violan, como las usan como víctimas de guerra, como las denigran, como las obligan a casarse con viejunos pedófilos, como quedan embarazadas antes de alcanzar incluso los 15 años y como en muchas sociedades su único fin es procrear y cuidar a los críos.
Ahí me di cuenta de lo dichosa que era por haber nacido en una islita llena de incoherencias pero con cierto nivel de igualdades de género y en una familia donde todos fuimos queridos por igual.
Ayer me topé con un artículo que me devolvió parte de la esperanza, se llama “El 11 de octubre será Día Internacional de la Niña” y explica la reciente aprobación por parte de Las Naciones Unidas, del día Internacional de la Niña, el por qué y el cómo se logró.
Les invito a que lo lean, se informen y piensen que no sólo la mitad de nosotras alguna vez fuimos nenas, sino que probablemente ninguno estaría aquí si nuestras madres hubieran sido víctimas de todas esas barbaridades.
Mi enhorabuena al equipo de PLAN que obtuvo un gran logro, ahora hay que luchar por los millones de víctimas y por dignificarlas “por ser niña”.
¡Hay que hacer un nuevo autoretrato! La Familia Fotera cumple su primer añito y es el reto donde todo comenzó. Desde que anunciaron esto tenía en la cabeza mil ideas, pero en esos días pasó de todo, desde un nuevo proyecto laboral, con sus respectivas reuniones a un resfriado mio y en mi familia… En fin, que no pude hacer nada.
Negada a dejar de poner mi aporte dije ¡que más da, mejor tarde que nunca! y saqué trípode, preparé cámara e intenté varios ángulos y lugares de mi casita. Hasta que sin querer vi unas persianas cuya iluminación me encantaron y me dieron la idea de aplicar esa maravillosa luz de Rembrandt que tanto me gustaba, con la dominancia naranja que me representa y que hacía ver como el sol caribeño era quien “me definía”.
Probé varias poses y al final me encantó como la luz me dibujaba en esta, por lo que fue mi selección.
Hoy vino Dominga, la señora que ha estando ayudando a mi familia con la limpieza del hogar y la cocina desde hace unos quizá 22 años y mientras almorzabamos nos contó que unos ladrones habían entrado a su casa.
Lo hicieron aprovechando que ni ella ni su pareja estaban, se llevaron todo electrodoméstico, joyería y el poco dinero que encontraron, cosa que es de esperarse cuando hay un robo. Lo que me impactó fue lo que continuó diciendo: “se robaron sábanas, tanque de gas, medio galón de aceite, un cuarto de libra de habichuelas, el culín de azúcar que quedaba y hasta se comieron una barra de chocolate”.
“Los ladrones de hoy en día roban hasta comida si la encuentran” dijo con ojos brillosos y agregó (y esta fue la parte que me dio duro) “y yo fui afortunada porque cuando ellos creen que se llevan pocas cosas de valor, hacen la maldad de quemar las casas. Así le pasó a una muchacha de por allá, salió a una fiesta y volvió para encontrar que su ranchito estaba prendió en candela”
Estimados, sigamos pasándonos el Artículo 25* por el ojete, criando cuervos en nuestras sociedades y sentándonos a ver como nos comen los ojos, deleitándonos con los resultados de la poca educación que se da al pueblo y la falta de una cultura de paz.
Continuemos fomentando la delincuencia, ignorando la drogadicción, apoyando el vandalismo y haciendo que aquello de tener derecho a una vida digna se convierta en utopía.
Quedemonos de brazos cruzados y brindemos con copa en alto por todos aquellos – muchos más de los que pensamos- que viven en miedo, que andan desnudos, que no tienen techo, que son esclavos modernos, por las niñas y mujeres que son violadas y físicamente degradadas por los animales que llevan las guerras, por los que mueren de sed en el cuerno de África, por los que no sobreviven inundaciones por vivir a la vera de un río que nos encargamos de secar en el centro del Caribe, por los que por falta de alimento caen en un estado en el que sus cuerpos se rinden, por los que hubieran sido salvados con un medicamento que tenemos el botiquin de nuestros baños… Brindemos por todos ellos con nuestros tragos importados, hagamos una fiesta y derrochemos aquello cuyo valor pudiera salvarles la vida y deseemosles un ¡feliz día de los derechos humanos!
Total… Es lo que hacemos todos los días ¿no?
*Artículo 25: Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, asi como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios.”
Hoy preparé un artículo sobre una iniciativa que me encantó y que me parece justo compartirla con ustedes. Es algo como los software de código abierto, pero aplicados a la educación y dadas las fuentes, se garantiza la calidad de los contenidos. Se llama “Open Course Ware” y tiene como objetivo potenciar la sociedad del conocimiento, proporcionando un acceso libre y sencillo a materiales educativos de los cursos, grados y postgrados de las más prestigiosas universidades.
Ayer de estrenó el Festival de La Habana y en mi familia estamos súper pendientes pues allí está concursando en dos categorías la última peli de mi hermanito y de su mejor amiga. Como bien habrán leído antes estoy llevando el proyecto quemashago.com y una de las cosas que publicamos son ese tipo de actividades culturales que consideramos de interés, así como noticias relevantes para el actual público objetivo que es la juventud dominicana.
Les confieso que fue un poco raro al escribir en QMH del festival, sobre todo el mencionar a mi hermano, pero luego pensé que si fuera el hermano de alguien más también lo publicaría con orgullo, entonces ¿por qué no dar honor a quien honor merece aunque suene a favoritismo sanguíneo?
A mi siempre me ha dado mucha rabia que en los medios dominicanos no se publican ese tipo de informaciones porque claro, ¡como no es el hijo de un farandulero, político, corrupto o delincuente de turno no vale! odio el hecho de que tenemos la visión de que no es “noticia” aquel que con el esfuerzo y sudor de su frente ha logrado cosas que pueden inspirar a otros jóvenes a seguir luchando por alcanzar sus metas.
En fin, que estoy muy contenta por la nominación de Las Carpetas, que espero que sea uno más de los de muchos proyectos exitosos tanto de Nino (mi hermano y editor de la peli) como de Maite (su mejor amiga y directora) y que mientras mis seres queridos sigan dando de qué hablar, qué carajos… ¡hablaré de ellos!