Archivo de 11 enero 2012

h1

La letra chiquita

enero 11, 2012

Mi abuelito era abogado y como todo buen profesional de su área decía que había que leer bien aquello que aceptaríamos o firmaríamos… Sí, incluyendo -sobre todo- la letra chiquita.

Yo he perdido bastante de aquel aprendizaje y me limito a ver por arribita las cláusulas que componen los contratos o políticas de privacidad.

Hoy, en un momento de procrastinación que mi cerebro demandó, entré a Bejeweled, un jueguito tonto pero entretenido con el que suelo despejar mi cabeza y me salió una notificación de que debía aceptar tanto los nuevos “Terms of Service” como el “Privacy Policy” que se desprenden de su alianza con Electronic Arts, Inc. (EA)

Procedí a dar la clásica revisión rápida sólo para quedar boquiabierta con estas partes:

Lo que entiendo:
Sabremos tu edad, sexo, el identificador único de tu teléfono u ordenador y por si es poco tu IP, o sea que con la información no-personal ¡sabemos exactamente quien eres!
Lo que dicen:
“The non-personal information collected may include demographic information including gender, age, zip code, information about your computer, hardware, software, platform, game system, media, mobile device, including unique device IDs or other device identifiers, incident data, Internet Protocol (IP) address, network Media Access Control (MAC) address and connection.”

Lo que entiendo:
Usaremos los cookies para recolectar información tuya y si quieres los desactivas pero no usas nuestros servicios.
Lo que dicen:
“In addition, we and other third parties use cookies and other technologies to passively collect non-personal demographic information…You can disable cookies or set your browser to alert you when cookies are being sent. However some areas of our sites will not function properly if you do so.”

Lo que entiendo:
Esa información personal la usaremos en tu contra de ser necesario y se la regalaremos al primer postor que se haga llamar competente o gubernamental.
Lo que dicen:
“We may also access and disclose personal information, including personal communications, in connection with report abuse functions in our products and services, to enforce legal rights and comply with the law, or to comply with an order from a government entity or other competent authority”

Lo que entiendo:
Si quieres meterlos en un lio judicial tendrás que hacerlo solito porque al aceptar el contrato niegas tu derecho a unirte a otros y hacer demandas grupales.
Lo que dicen:
“You and EA agree that any arbitration shall be limited to the Dispute between EA and you individually. To the full extent permitted by law, (1) no arbitration shall be joined with any other; (2) there is no right or authority for any Dispute to be arbitrated on a class action-basis or to utilize class action procedures; and (3) there is no right or authority for any Dispute to be brought in a purported representative capacity on behalf of the general public or any other persons. YOU AND EA AGREE THAT EACH MAY BRING CLAIMS AGAINST THE OTHER ONLY IN YOUR OR ITS INDIVIDUAL CAPACITY, AND NOT AS A PLAINTIFF OR CLASS MEMBER IN ANY PURPORTED CLASS OR REPRESENTATIVE PROCEEDING.”

En fin, que las políticas de privacidad consideran privado lo que les conviene, que prostituirán tus datos y los usarán en tu contra y que si hay alguien que puede salir “jodido” de un lio judicial eres tu.

Entonces queda la gran pregunta ¿aceptar o no aceptar?… Y en paralelo se desata un miedo interior ¡a saber cuantas chorradas habré aceptado a lo largo de mi vida digital!

h1

Decisiones y monedas

enero 3, 2012

Cuando me he encontrado ante algún tipo de disyuntiva y me he visto obligada a hacer una elección complicada por ecuanime que quisiera ser, siempre tenía una opción favorita. Por lo que para mi eso de la mayoría absoluta en las decisiones no existe. A veces pasa, si la cosa está reñida, que duras eternos minutos, horas y hasta días pensando los pro y contras de cada opción, y quizá no descubres el qué quieres hacer realmente hasta que es muy tarde, terminando con cargos de conciencia.

El otro día, mientras procrastinaba, me encontré con esta imagen que me hizo sonreír mientras pensaba ¡que cierto! Y es que el mensaje es aplicable a muchos más formatos.

Dice:
“Cuando te enfrentes a dos decisiones, simplemente lanza una moneda. No funciona porque ésta te da la respuesta, sino porque en ese brevísimo lapso de tiempo en el que ella está en el aire, descubrirás lo que realmente deseas”

Algunos en vez de lanzar la moneda preguntamos a seres queridos, otros van a chamanes o guías espirituales, algunos hasta piden milagros. Pero siempre, todos, tenemos un pequeño momento en el cual esperamos una respuesta de nuestras respectivas “monedas” y es ahí donde nos ponemos a prueba a nosotros mismos y si hacemos un poco de esfuerzo e intentamos escucharnos, hasta nos conocemos un poco más por dentro.

Te invito a que la próxima vez que no sepas que hacer uses TU “moneda”, da igual cual aplica de entre el listado de arriba o si tienes una muy particular, escucha lo que tu voz interior quiere decirte, sigue tus instintos pues generalmente te llevan por buen camino y las pocas veces que pasa en caso contrario, sin dudas sales con la satisfacción de haber luchado tu propia batalla y de haber acumulado un montón de aprendizajes.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 825 seguidores