Archivos de la categoría ‘Cuentos’
septiembre 29, 2011
El se quejaba de su soledad,
de que tenía todos los recursos para disfrutar de una vida sin agobios pero no tenía con quien compartirla.
Ella se quejaba de sus deudas,
de que tenía todos los amigos y planes pero no tenía dinero ni energía para llevarlos a cabo.
Ambos envidiaban los problemas ajenos y pensaban que en los zapatos del otro estarían mejor y es que por empáticos que querramos ser, es nuestra naturaleza ser inconformes y egocéntricos.
La verdad es que al final el único dolor que nos duele es el propio, independientemente de su magnitud.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado amigos, deuda, dinero, dolor, empatia, envidia, problemas, soledad | Deja un Comentario »
julio 13, 2011
Ella le miraba desde la rendija,
tenía la ropa ensangrentada,
se veía débil,
indenfensa,
lo esperaba sentada en una silla de madera,
su camiseta blanca estaba rota,
su pecho desgarrado.
Se apresuró en entrar a la habitación,
caminó hasta el inicio de su sombra,
notó que su rostro estaba semi-cubierto,
sonriente,
buscó acercarse sólo para descubrir que
tras la máscara estaba la ella
real y cruda
que sólo él conocía.
Se desplomó a su lado,
mientras lo hacía
sintió como una lágrima brotaba de sus ojos.
Aquella mujer una noche le desnudó el alma
y le regaló su corazón.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado alma, amor, cuento, desnuda, desnudar, lagrima, máscara, mujer, sangre | Deja un Comentario »
mayo 29, 2011

Amantes condenados a instantes de pasión
efímera, fugaz, frágil.
Pese a intentar entregarlo todo en cada encuentro,
se sabían con fecha de caducidad
y sin poder ver hacia el infinito,
por más que querían
no se daban más que fracciones de tiempo.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Breves, Cuentos, Ilustra | Etiquetado amantes, amor, caducidad, pasión, romance, sexo, tiempo | Deja un Comentario »
abril 22, 2011
Tenía horas observando en la distancia y había hecho mucho para mantener la compostura, pero tras un leve movimiento se descubrió ante él la imagen de aquel semidesnudo e indefenso cuerpo. Ansioso y desconcertado no aguantó la tentación y se acercó a ella.
Sus ojos se pasearon libremente mientras sus piernas lo llevaban a su lado, una vez allí cayó de rodillas y sus manos, recorridas por una intensa fuerza pidieron a gritos libertad. Intentó hacer lo contrario, callar las voces que dentro de sí sonaban cada vez más fuertes, pero al ver que la lucha sería en vano les permitió recorrer aquella maravilla, dibujando suavemente cada contorno y encendiendo la -aparentemente muerta- piel.
Sus caricias despertaron en ella una sonrisa. Luego, lentamente, fue abriendo los ojos. Ante ellos se dibujó un rostro, que la observaba cual manjar de dioses. La impresionó esa mirada y su extraña mezcla de ternura, gula y fantasía, pero estando aún dormida no fue capaz de reconocer a quien pertenecía.
Se debatía entre el despertar y el sueño como quien no sabe si mantener la vida o dejarse abrazar por la muerte, y mientras más intentaba abrir los ojos más sentía que algo se apoderaba de sí. Nunca se dio cuenta de que su cuerpo practicamente flotaba, acercandose cada vez más al ajeno, no entendió la energía que hacía las de imán y le atraía, ni pudo más que sentir el extraño y confortable calor que esa piel emitía. Sin apenas notarlo sus brazos se elevaron, sus dedos se enroscaron en su cabello, y a milímetros de su boca abrió los ojos y pudo ver sus alas, percatandose inmediatamente de que aquel que la había salvado de los brazos de Morfeo, no sólo era un ángel, era SU ángel.

Los antiguos amantes se había reencontrado, y mientras sus mentes jugaban a adivinarse, los cuerpos luchaban por convertirse en uno. Al parecer ambos -sin querer- cedieron pues al final se reconocieron en la unidad de las almas. Pero aquel capítulo no fue pasajero, el vínculo que los unía era tan fuerte que se hizo eterno y desde entonces la escena se repite, una y otra vez, cuando dos amantes cualesquiera se encuentran y reviven -personificando sin saberlo- la pasión entre Eros y Psique.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado amantes, beso, encuentro, eros, pasión, psique, romance | Deja un Comentario »
marzo 25, 2011
Quiero acostarme,
que te sientes a mi lado,
que hagas un delineado de mi silueta
mientras tus dedos recrean mi figura.
Que mi cuerpo sea el lienzo,
que en tus manos esté la pintura,
que des rienda suelta a tu creatividad.
Y que tus caricias me desnuden el alma
para que le haga compañía a la tuya.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
One blogger likes this post.
Escrito en Confesiones, Cuentos | Etiquetado acostarme, alma, creatividad, deseo, desnudarse, figura, historias románticas, quiero, romance, sensual, silueta | Deja un Comentario »
marzo 2, 2011

Caminaba tranquilo por el parque cuando sintió una fuerza que lo atraía, se arrimó a un árbol seco y se entregó a la luz. Jamás había experimentado tal sensación, era como si volase, como si algo o alguien lo llamara desde arriba, como si su cuerpo experimentara por vez primera la antigravedad.
Los transeúntes lo observaban sorprendidos, mientras él -extasiado- disfrutaba del inusual momento.
Nunca más sería el mismo, nunca más vería las cotidianidades igual. Algo en el había cambiado para siempre, pero lamentablemente lo vivido no lo entendería nadie que habitara fuera de su cabeza.
¿Cómo lo hice?
¡Sin Photoshop! Para lo único que usé el programa fue para exportar de RAW a JPG y balancear los niveles. La foto fue hecha utilizando los recursos de la naturaleza entre ellos: un cuerpo disciplinado, un árbol, el atardecer casi primaveral y el paisaje del lago. Tras varias maldiciones y palabros por cuidar la dirección de arte y la postura del cuerpo logramos esto. ¿El making of? lo tienen acá debajo
¿Por qué lo hice?
Por formar parte del “Reto en el Aire” que consistía en que cada uno hiciera una foto donde la INGRAVIDEZ fuese el tema principal y lo publicara en su propio blog y/o flickr el día 2 de marzo (hoy). Tras la agradable experiencia en el RetoAutoretrato decidí participar en este nuevo desafío y para ello solicité la ayuda de Maximiliano Rivas, un amigo acróbata y payaso que por el dominio que tiene de su cuerpo resultaba ideal para la temática (y que queda altamente recomendado por su disposición y aguante).
Read the rest of this entry ?
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos, Experimentales, Fotinas, Madrid | Etiquetado adbuccion, antigravidez, cotidianidades, flotar, fotografia, gravedad, levitar, naturaleza, reto en el aire, volar | 13 Comentarios »
febrero 26, 2011
Sin saber el por qué detuvieron su andar, era como si alguna fuerza sobrenatural les impidiera seguir caminando. Buscaron vagamente enterderlo pero no hicieron más que elevar las miradas, que coincidieron -a distancia- y conectaron. Se quedaron congelados por unos segundos que parecieron años hasta que la marea humana les obligó a continuar su camino. Y no volvieron a verse.
Aquellos dos desconocidos se habían acariciado el alma con los ojos y habían marcado en ella su territorio. Se convirtieron en protagonistas de los sueños mutuos, sus fantasías ya tenían rostro y no dejaban de buscarse entre las multitudes, con la esperanza de poder tan solo observarse una vez más.
Los esfuerzos parecían vanos, pasaba el tiempo y no daban señales de haber sido reales, ambos habían llegado a la conclusión de que aquello había sido producto de la imaginación o de algún tipo de alucinación matutina.
Hasta que un día el destino les obsequió la fortuna de coincidir en espacio y tiempo. Nuevamente se miraron, pero esta vez -y al unísono- rompieron el hielo que arropaba sus cuerpos, se acercaron lentamente, esquivando obstaculos, personas y tropezando con todo lo que intentó interponerse.
Una vez de frente, sin decir una sola palabra se tomaron de las manos y caminaron juntos. Se olvidaron el mundo y aterrizaron fantasías, se dijeron palabras sin sentido, promesas impulsivas y verdades a medias. Lo que los unía era tal que tras una temporada de estar ensimismados decidieron que era mejor alejarse para siempre, ambos tristes pero concientes de sus respectivas realidades aceptaron la propuesta, pero ninguno de los dos se marchó jamás.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado alma, camino, caricia, cuento, desconocidos, destino, mirada, pareja | Deja un Comentario »
enero 14, 2011
Le era fácil soñar realidades distantes, desear lo imposible y fantasear con obtenerlo. El problema estaba cuando las distancias se acortaban, lo imposible se dibujaba en el horizonte y las fantasías se volvían obtenibles.
Entonces ya no era un sueño pues se perdían magia y misterio.
Ya no le apetecía tanto soñar, ni desear, y mucho menos fantasear. Por que lo que quería era vivir una ilusión y no una realidad. Por que le aterraba disfrutar de las exquisiteces que vienen de experimentar lo onírico.
Fue ahí cuando sacó la armadura cual guerrero medieval, cerro las puertas, aseguró las murallas y bloqueó cualquier acceso que pudiera tenerse hacia su interior. Preferió estar solo a pillarle el truco a una buena compañía y se justificó con nimiedades que no llegaban a satisfacerle ni a sí mismo.
Y se creía feliz, mientras estaba vacío. Sin darse cuenta de que permitió que su corazón fuera nómada y no le dejó ver -ni sentir- más allá de las fronteras de sus propios miedos.
A partir de entonces caminó solo por la vida, mirando -con tristeza- el pasado que no permitió ser.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado armadura, caballero, camino, compañía, corazon, cuento, deseo, fantasia, felicidad, ilusion, interior, justificarse, medieval, onírico, realidad, sueño, tristeza, vacío | Deja un Comentario »
diciembre 22, 2010
El se limitaba a aparecer en sus sueños, pues en la realidad increíblemente no era más que un fantasma. De vez en cuando se hacía presente casi para demostrar su vana existencia pero las ocasiones eran pocas y las intervenciones insignificantes.
Ella lo pensaba constantemente y su prensencia en lo onírico dejaba en evidencia que él era el rey de su subconciente. Si había una pesadilla él o la causaba o la solucionaba. Si se trataba de un sueño erótico él era siempre el protagonista. Y si era un sueño simple, antes de despertar él salía en algún momento. No importaba la forma, pero ese desgraciado siempre se las arreglaba para mantenerse en su cabeza.
Las ganas de estar con él habían aumentado tras ese último encuentro, uno más de los cientos que quedaron inconclusos. La gran diferencia era que ahora era ella la que sentía que había una deuda mutua y él, vago al fin, había renunciado a pensarla (o al menos eso demostraba).
Ella no entendía el porque algunas personas acaban teniendo ese puestazo en su corazón y cabeza si quedaba en evidencia ante sus ojos que no se lo merecen. Por eso creía que en la química: porque sentía que lo que sucedía entre ambos no tenía otra explicación.
Ese que no había hecho nada para ganar su cariño acaba siendo el dueño de su cabeza y desde un punto de vista objetivo no tenía sentido alguno más que la atracción letal que se producía entre ambos cuerpos al estar en un radio menor a 100 metros. Era increíble pero al divisarlo de lejos su corazón incorporaba el doble pedal al ritmo del momento y su cuerpo hilvanaba recuerdos que la teletransportaban a quien sabe donde, pero siempre a su lado.
Algunos lugares llevaban su nombre, no podía por ejemplo caminar cierto tipo de escaleras sin pensar en la vez en que se encontraron en la planta baja, él la cargó y subieron besandose hasta el piso tres en que él habitaba. Chocando con las paredes, tropezandose con las barandas, evitando caerse ambos en las esquinas y al final entrando en lo que sería probablemente una de las noches más apasionadas de su vida.
Lo odiaba tanto que lo reconocía como el objeto de su obsesión.
Y lo odiaba por la forma en que jugaba con ella. El había descubierto la manera de colocarla en sus manos y de hacer con ella casi todo lo que le apetecía. Todo menos el sexo, pues increíblemente nunca pudieron consumar el acto. El universo conspiraba contra ellos cada vez que lo intentaban, haciendo que ella perdiera la esperanza de que sucediera alguna vez. Si tenían una cita siempre se anexaba un tercero, o se cancelaba justo antes. Y cuando por fin lograban coincidir la distancia entre los cuerpos era inmensa pero al mirarse a los ojos esta desaparecía. En él encontraba un algo que pocos ojos sabían ofrecerle: una extraña mezcla de terquedad y ternura, de pasión y sincerad que nunca antes había experimentado. Esos ojos estaban allí donde mirase cual tatuaje en su retina.
Con él descubrió que habían oportunidades inútiles, pues se boicoteaban mutuamente como niños jugando a ser pareja. Y al final todo era en balde porque sus orgullos eran más grandes que ambos y que las ganas de estar juntos. Sus miedos no los dejaron ser y esos dos que desde el principio conectaron, se destinaron a sí mismos a estar lejos por siempre y a no olvidarse nunca más.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado amor, cuento, erotico, obsesion, odio, rey, sexo, subconciente, sueño | 2 Comentarios »
noviembre 13, 2010
El le llamó,
ese que atrajo su atención desde que le vio por primera vez, incluso sin poder “legalmente” fijarse en nadie, le había llamado.
Y el desgraciado no pudo buscar otro momento
NO,
hubiera sido demasiado bueno
y ese tipo de casualidades no suelen ser ciertas.
Al menos no para ella.
Le tuvo que llamar justo cuando no escucharía el móvil,
y claro, como si no fuera bastante ella se percató lo suficientemente tarde como para que su llamada no sirviera para los fines de lugar.
No le vería,
no esa noche.
Pero le llamó.
Ese que sin lugar a dudas es su perfil.
Ese que vive dentro de su universo paralelo, cuya infinita creatividad y perfección técnica le despierta una chispa de admiración y cuya mente -tan retorcida vista desde afuera- le encanta.
El le llamó
y seguramente no sea la última vez que le llame.
Lo que el desconoce es lo que su esencia como individuo desata en ella.
Ya no hay ataduras, si es que alguna vez realmente las hubo y por tanto es muy probable que sí queden y puedan, de una vez por todas liberar esa tensión sexual que entre ambos cuerpos se crea al estar mucho tiempo juntos.
Y será una liberación,
casi una venganza
una prueba más de que esa chica la mayoría de las veces consigue lo que quiere.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado atadura, cuerpos, desgraciado, llamada, noche, sexual, tensión, venganza | Deja un Comentario »
noviembre 12, 2010
La frustración de los “desencuentros” la había cargado de una energía, ante todo MUY sexual. Ella quería divertirse, y ya había seleccionado a su juguete, fichó a aquel con el que ya había desarrollado cierta complicidad entre miradas, ese al que se le distinguían a leguas los juegos de seducción y las artimañas utilizadas.
Las recurrentes miradas que ella –cada vez con más frecuencia- descubría hacían casi imposible que él que pasara desapercibido.
Cuando ella vestía pantalones ajustados, notaba como él, con su mirada recorría cada una de las curvaturas de su cuerpo. Si utilizaba falda, él miraba fijamente su final, como si estuviera a la espera de un “viento mágico” que la desplazase a dónde lo hacía su mente.
Y ni hablar de cuando ella utilizaba algo con escote, pues por sutil que fuese sus ojos se sumergían en el contorno de su pecho, y la mirada cambiaba, siendo siempre concluida en sus ojos.
Ella se dio cuenta de que tenía que hacer un plan, que no podía seguir así sintiendo que desperdiciaba a un posible “amante perfecto” por idioteces sin sentido. Él demostraba ser interesante, la forma en que caminaba, en que la miraba, en que -sin realmente hacerlo- la acercaba más a sí mismo.
Así que ella optó por cambiar la cara de la moneda, ahora sería la observadora y no la observada. Estudió sus horarios y su rutina lo más que las circunstancias la dejaron, inventaba cada excusa posible para entablar conversación y mejor aún para verle. Y si sabía que coincidirían fuera de los límites telefónicos o virtuales, se ponía los atuendos acorde a la actitud que le quería transmitir ese día.
Amaba notar como sus esfuerzos al momento de vestirse eran recompensados con las miradas, con las intensas, largas y apasionadas miradas que le dedicaba cada vez que podía. Ya no hacía falta disimular, pues el siguiente paso era buscar la forma de consumar el acto…
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado amante, complicidad, juguete, miradas, observar, seduccion, sexo, sexual | Deja un Comentario »
noviembre 11, 2010
Una noche le dijo que parecía una niña, que le gustaba la ingenuidad que aparentaba poseer y sobre todo la contradicción que ésta hacía con el resto de lo percibido. El hizo el comentario de que le agradaría la idea de verla con dos trenzas, ella optó por ceder y complacerle, ¡total!
Aquella noche le esperó así, el pagó con su sonrisa y con la mirada que le seguía. Lo que ella no se esperaba era que él, que aparentemente lo tenía todo planeado, estaba armado con el complemento ideal a su disfraz: un chupa chups.
Él había jugado con ella, la había manipulado hasta llegar a convertirla en su fantasía. Terminó prácticamente desnuda, sólo con un hoodie (abierto) cubriendo su cuerpo, con las dos trenzas que tanta ilusión causaron y con un chupa chups en la boca.
Entre otras cosas el buen bastardo logró llevarse esa noche una buena imagen en la cabeza…
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado bastardo, boca, chupa chups, coleta, complacer, contradiccion, cuerpo, desnuda, disfraz, fantasia, ingenua, manipular, niña, trenzas | Deja un Comentario »
noviembre 8, 2010
Desnuda,
Pensé en esperarlo desnuda.
En recibir su llamada madrugadora para preguntarme si aún estaba despierta y decirme cuánto le apetecía verme, casi a modo de pregunta de si quería que así fuera.
Yo le insinuaría que si, y que de verle le guardaría una sorpresa.
Le esperaré calmada
y cuando llegue le daré a entender
que yo seré su sorpresa, su juguete, suyo de su propiedad,
la que desatará la fiera que hay en él escondida tras el disfraz.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado desnuda, disfraz, espera, fiera, jueguete, regalo, sexo, sorpresa | Deja un Comentario »
noviembre 5, 2010
Un día salieron a tomarse un café y en medio de la conversación ella colocó su mano sobre el brazo para comentarle algo. En ese breve instante, la química que no había sentido antes en carne propia se encendió cual árbol navideño. Bien sabe ella la utilidad de unos brazos fuertes, la sensualidad de la imagen de un torso desnudo bien formado y por sobre todas las cosas lo creativo que se puede llegar a ser como dupla si “la fuerza les acompaña”.
Tras el roce pasó uno de esos momentos incómodos en que no se dice nada, uno de esos silencios fabulosos en que no sabía si le besaría o no, en que se teletransportaron a un universo paralelo, dentro de una burbuja que les protegía de romper el hechizo que se sucedió al conectar las miradas y los cuerpos.
A partir de ahí no lo vio con los mismos ojos, no pudo, ni podría nunca más. Aquel que hace unos meses no había despertado morbo alguno, sin saberlo acababa de incursionar en un nuevo espacio, el de su cuerpo, y se había convertido en objeto del deseo.
Ahora ya no le bastaban las miradas, ella quería más. Necesitaba más. Aquellos brazos no podían salir de su mente, aquel sujeto se convirtió en el protagonista de sus fantasías, de todas. Su aspecto y su forma le recordaban la de una especie de lobo. El era un lobo hambriento que la hacía sentir como una niña traviesa.
__
SI te ha gustado esta entrada, te recomiendo revisar estas otras:
Tres en la cama
Un solo cuerpo
Tatuado en su piel
Sex & Candy
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado beso, brazos, burbuja, carne, conectar, cuerpo, desnudo, lobo, mirada, niña, química, sensual, traviesa | 4 Comentarios »
noviembre 4, 2010
Ya habían amanecido juntos antes, jugaban a aquel juego de las sensaciones que te impiden tocar. Pero aquella vez fue diferente. El ambiente estaba cargado de un algo que hizo que ella, que siempre ponía las trabas diera el sí absoluto, sólo que no lo dio de palabra, sino de actos.
Nevaba y hacía frío.
Ambos yacían sobre la cama, cubiertos por el edredón, ella giró su cuerpo y lo puso sobre el de él, le dio un beso en la boca, uno en la barbilla, otro en el cuello.
Se sentó sobre su cadera y le quitó la camisa.
El semi dormido se dejaba hacer, pero no entendía mucho, estaba disfrutando se ese momento en que la realidad se fusiona con el sueño y no te enteras de cuál es cuál.
Ella siguió bajando con besos hasta el ombligo, justo donde encontró una correa que le impedía continuar su aventura. La quitó sin delicadeza alguna, invadida por cierto instinto animal, y le miró a los ojos, sonrió con picardía, desabrochó el botón del pantalón que él llevaba puesto, bajó el zipper y se tiró al otro lado de la cama.
La invitación había sido hecha, ahora le tocaba a él aceptarla y en lo que terminaba de salir de las surrealidades de su cabeza, en la de ella -golosa al fin- no paraba de sonar una canción: “Sex & Candy“.
_
Si te ha gustado esta entrada deberías leer:
Tres en la cama
Un solo cuerpo
Tatuado en su piel
Lobo hambriento
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Cuentos | Etiquetado besos, cama, cancion, candy, golosa, invitacion, picara, sex, sex and candy, sueño | 4 Comentarios »