Posts etiquetados ‘madre’
mayo 5, 2011
Abajo (en el post del reto música) leerán que tuve una jaqueca, es raro pues no suelo tenerlas y no entendía su razón de ser. Fue repentina, intensa y muy dolorosa. Pero no caí en cuenta de su motivo hasta hace un rato. Y es que hoy, es hoy.
Hay días feos, de esos que quisieras borrar del calendario simplemente para no tener que revivir el dolor y el trauma que hace algunos años experimentaste por primera vez en esa fecha. En este caso me refiero a lo que puede considerarse “el peor día de mi vida” o si lo quieren ver desde una óptica más positiva pueden llamarlo “el día en que la vida me obligó a crecer”.
Yo tenía 18 años recién cumplidos, con los planes de entrar a la universidad en pie y del todo estructurados, recién estaba experimentando en la cocina con platos interesantes y saludables. Todo iba a pedir de boca y de repente llamaron del hospital para decir que a mi padre le había dado un infarto, lo tuvieron que revivir varias veces (quemando su pecho en distintas partes) y en la madrugada de hoy, hace ya 8 años su cuerpo no aguantó más y se marchó.
Desde entonces por lindo que sea el día, por alegre que lo inicie, por buenos que puedan ser los planes que me propongan… Los 5 de mayo no pasan sin derramar lágrimas, asumo que son esas mismas que en el momento reprimí, que vuelven a mi.
Odio los días como hoy, odio tener que revivir en mi cabeza una y otra vez su muerte, odio verlo todo con los ojos llenos de dolor, con el corazón roto y con el vacío en mi alma que dejó la partida de un ser tan amado.
Supongo que por el resto de mi vida este será un día gris… Supongo que todos los 5/5 volveré a ser esa jovencita a la que el doctor de dijo que su padre había muerto, esa que no tuvo más que hacer que voltearse y caer en brazos del cuerpo que estaba a su lado, el de esa madre, también llena de sorpresa y dolor, que desde ese momento ya no fue una madre, sino el reflejo de mi misma.
Hoy daría lo que fuera por ir 8 años atrás y cambiarlo todo, cambiaría todo lo bueno que me ha pasado en este tiempo sólo por poder tenerle a mi lado. Por desgracia no puedo, y no me queda más que pensarlo, llorarlo, extrañarlo y elevar todo el amor que había (y hay) en mi para él hacia afuera, con la esperanza de que pueda al menos percibirlo quien sabe como y desde quien sabe dónde.
Hoy puedo jugar muchos roles, pero sin lugar a dudas el que predomina es el de la hija de Fernando Martínez, un maravilloso ser lleno de vida que hace ocho años se encontró con la muerte.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado amor, dolor, duelo, familia, llanto, llorar, luto, madre, Muerte, padre, perdida, sorpresa | 2 Comentarios »
marzo 7, 2011
La vida que normalmente ves de colorines se convierte en duotono. La alegría es sustituida por el dolor, por ese sentir como si te hubiera pasado un camión por un miembro y que el malestar reflejo se extiende por el resto del cuerpo, por esa sensación de que no hay un solo centímetro de ti que no esté experimentando incomodidad.
Pasas de lo cotidiano pues perdiste el apetito, las cosas no saben ni huelen a nada y por tanto todo te da un poco igual. Te dan ganas de ir a que te arranquen la nariz, la garganta, los pulmones o todos los anteriores si te prometen seguir viviendo sin ellos. Y sientes una necesidad física de reposo que el resto del mundo no entiende más que como ganas de procrastinar, pues ellos no ven que te pesa hasta la existencia misma.
Estar enfermo apesta cuando eres un adulto que tiene que seguir la rutina a modo zombie, a velocidad cero, sin capacidad de comprender más que las razones que te han hecho salir de casa. Y fantaseas con volver a ser un crío que puede irse a la cama de su madre y recibir sus mimos curativos, sus caricias mágicas que hacen que -aunque sea por un nanosegundo- el dolor se detenga, y ansías volver a consumir sus alimentos milagrosos que pese a no poder percibir sensorialmente más que su textura, te transmiten el amor con que fueron hechos.
Por fortuna no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante y tras unos días de eclipse volvemos a ver el sol, proceso no menos molesto pues cuando se está a oscuras hasta la luz -por buena y necesaria que sea- hace daño a los ojos.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado amor, dolor, enfermedad, fantasia, gripe, madre, malestar, molestia, resfriado, salud, sueño | 2 Comentarios »
febrero 17, 2011
Ante mi post de ayer me llegó un email con una respuesta tan linda, tan emotiva y tan llena de sabiduría, que no pude mantenerla para mí misma. Y sin permiso de quien la ha creado (que se enterará mientras la lea) siento que debo compartirla con ustedes.
Con este tipo de palabras he crecido, esto es el amor que he conocido de toda la vida. ¡A que soy una persona sumamente afortunada!
Esta es la respuesta de quien más amo en el mundo (mi madre) a mi post sobre la nostalgia en los días grises.
Me encontré con tu saudade o morriña o nostalgia o ganas de estar en casa…, esa es la vida hija adorada, eso es lo que uno debe intentar atesorar, bellos recuerdos que ya se fueron, tristes memorias que nos hicieron llorar pero que ya tampoco están, momentos de dolor tan intensos que de mantenerse nos volverían locos, grandes tiempos de logros que nos hacen flotar como en las nubes, encuentros y desencuentros, vida que fue y ya no lo es…
Nada negrita linda, creo que te haces cada día mas adulta, mi niña ha crecido, ha embellecido, aunque para mi siempre fue preciosa, ha madurado, como dice el Evangelio: crecía en sabiduría y gracia.
Tus sentimientos, tus congojas, las media sonrisas por las fotos viejas, o los truños o cejas levantadas que indican la incredulidad ante lo hecho hace tiempo, eso es parte de la vida, aprovecha la experiencia y crece más, te bendigo por ayer, por hoy y guarda un poquito para mañana,
Mami
Creo que tras ver esto les es más fácil comprender el porque me desvivo por esta fabulosa mujer.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado afortunada, amor, cariño, consejo, emotividad, hija, madre, mujer, nostalgia, palabras, sabiduría | Deja un Comentario »
diciembre 11, 2010
Hoy fue un día difícil.
La muerte cuando se está lejos de casa es rara pues todos están fuera del contexto cotidiano, las ausencias no se distinguen porque todos están ausentes. Y sufrimos y lloramos, pero no nos percatamos de que alguien realmente ha dejado de existir físicamente pues casi nadie de nuestro pasado existe en el aquí y ahora en que vivimos.
Hoy fui a mi primer encuentro con la ausencia de Saydia, mi primer encuentro con su madre, a quien no sé si le hice bien o mal pues al verme rompió a llorar, rompimos a llorar como si fuera el primer día.
Y no pude soltarle la mano y no pude alejarme de ella, algo me decía que me quedara lo más cerca posible, que la apretara fuerte y que la abrazara.
Quizá era mi sentimiento de culpa por no haberme hecho presente antes, aunque es una culpa estúpida porque no había podido hacerlo como una de las consecuencias negativas de vivir fuera del país.
Quizá era esa deuda con Saydia por haber dejado que nuestras vidas se distanciaran tanto en sus últimos años.
Quizá era esa necesidad de demostrarle a su madre cuanto quise a su hijita y cuanto valoré su amistad en su momento.
Hoy me efrenté a la muerte y a la cruel realidad de que uno de los seres más alegres que he conocido no sonreirá jamás más que en nuestros recuerdos.
A la de una madre desconsolada, pero que ha sabido continuar a flote.
A la de un novio bueno que sigue viviendo su luto.
A la de una amiga a la que nunca podré invitarle una cerveza y reírnos de cuanto hemos cambiado desde que eramos pequeñitas, de aquel viaje a la playa por mi cumple o de las vueltas que da la vida.
¡Si que ha dado vueltas la vida!
Tantas que en vez de estar ella en mi lista de personas por abrazar con amor está el abarazar su madre con tristeza.
Tantas que en vez de estar el compartir una sonrisa estuvo el compartir unas lágrimas.
Tantas que duele.
Si… duele.
18.479014
-69.890784
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado amiga, cariño, dolor, duelo, madre, Muerte, pasado, saydia, Saydia Emperatriz De Peña Beauregard, tristeza | Deja un Comentario »
diciembre 10, 2010
Al llegar del zoológico mi madre me preguntó: “¿y qué merendó mi hijiita?” a lo que respondí: “lo mismo que todos los niños, ¡lo que me puso mi mami!” y ella sonrió. Me había preparado una bolsita con cereal y galletas, una botella de agua y me había dado dinero para cubrir los gastos del viaje.
De repente me sentí niña de nuevo y descubrí ¡como me gusta esto de que me consientan! Soy una ñoña, lo confieso y creo que hay dos culpables: Fernando Martínez (que en paz descanse) y Lucy Sosa, quien sigue mimandome pese a mis 25 años y sinceramente, mientras ella lo haga yo lo disfrutaré.
Por eso (y aunque muchos pueden considerarlo ridículo) puedo decir como cuando eramos peques: “Mi mamá me mima” y agrego “y a mi me encanta”
.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado amor, ñoña, confesion, disfrute, donrisa, madre, mimar | Deja un Comentario »
diciembre 5, 2010
Es triste saber que mañna iré a ver a una querida amiga a la misa por la muerte de su madre. Me apena mucho porque a quien quieres deseas verle feliz y disfrutar de su alegría. Y aunque la amistad es también para compartir las penas, me duele que tras unos años sin vernos tengamos que hacerlo bajo estas condiciones.
¡Que injusta es la vida! Si, ya sé que nadie dijo que sería de otra forma, pero igual no deja de sorprenderme.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado amiga, amistad, compartir, injusta, madre, misa, Muerte, sorpresa, triste, vida | Deja un Comentario »
noviembre 29, 2010
Tengo un cansancio grande…
uno de esos que trasciende lo físico y perjudica al espíritu,
uno de esos que suele ser causado por factores externos a una misma o por vampiros cotidianos que nos roban energía,
Tengo un cansancio que me pesa en el alma,
uno de los que no permiten ver la realidad de forma objetiva, ni mucho menos disfrutarla a plenitud,
uno que no se apartará de mí hasta que pueda cargar en mis brazos a mi nuevo sobrino, jugar con los que me han hecho feliz desde hace algunos añitos y pueda acurrucarme bajo el calor del amor materno.
Tengo un cansancio tal,
que lo único que deseo es darle “skip” a estos tres días
y despertarme en mi único y verdadero hogar.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado alma, amor, cansancio, espiritu, familia, madre, niños, sobrinos | 1 comentario
noviembre 9, 2010
Quisiera dormirme y no tener que hacer nada, vegetar, quedarme tranquila. No salir, no cocinar, no ordenar, no tener que “quedar bien” con nadie, no tener que preocuparme por los demás, ni si quiera por mí misma.
Quisiera dormirme y que fuera 3 de diciembre, levantarme en mi casa, con el sonido de los niños, sus besos y abrazos, sus historias fantásticas.
Quisiera tener el poder de cerrar los ojos, chocar las zapatillas tres veces y teletransportarme.
Escaparme de esta realidad que no me pertenece, de este limbo en el que actualmente floto. Escaparme a mi refugio de toda la vida y dormir, velada por la mirada de la madre amada, tras la alegría de la reunión familiar.
Lamentablemente hay 23 días de por medio, una mudanza, una oficina, clientes, amigos, familiares, chicos, casa y un cuerpo que me lo impiden. Y yo sólo quisiera desaparecer, pero no puedo.
Entonces no sonrío porque hoy no me apetece, en los días grises y fríos me resulta más difícil, tan sólo me queda soñar y desear que el aquí y el ahora no fueran los que son.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado amigos, amor, asa, deseo, familiac, flotar, frio, gris, hogar, limbo, lluvia, madre, niños, quisiera, reunion, soñar, sobrinos | Deja un Comentario »
octubre 21, 2010
A veces pasa algo muy curioso y es que una se afana de forma tal en seguir “un sueño” que no se da cuenta de que aunque se está en el camino para alcanzarlo, lo que se perseguía realmente no era un sueño propio.
Hay veces (las menos) en que nos paramos y nos vemos que caminamos en una dirección que nos lleva a un lugar excelente, pero en el que no nos apetece estar, y en ese momento es que vienen esas grandes preguntas existenciales de ¿realmente es esto lo que quiero ser/hacer en mi vida?
Pues la cosa apunta a que estoy ante uno de esos momentos.
Por ende todo actualmente está bajo la lupa, TODO, para mi fortuna cuento con dos grandes ventajas: 1. Nada me aferra a nada (trabajo, estudios e incluso ciudad y país) y 2. Tengo una gran amiga que resulta ser al mismo tiempo mi madre (y casualmente es psicologa) o sea que tengo una opinión externa, de quien me conoce (y ama) como nadie en el mundo y sin lugar a dudas me desea lo mejor.
Y nada…
Eso, que algún cambio viene, aún no sé cual, ni de qué tipo, pero en estos días me ha quedado claro de ha llegado el momento de reestructurar mi existencia para que esta pueda complacer al ser más importante: a mí misma.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado aferro, amiga, cambiar, complacer, madre, metas, psicologa, sueños | 1 comentario
octubre 1, 2010
Hoy 1 de octubre es un día especial.
Es un día MUY especial.
Un día en que normalmente estoy feliz,
MUY feliz.
Sin embargo no es precisamente felicidad lo que invade mi cuerpo.
Es esa morriña de la que hablan los gallegos,
que es la misma saudade de los brasileños,
esa nostalgia,
el clásico y archi conocido pendular de corazón y cabeza.
En días como hoy me dan ganas de dejarlo todo
y volver a aquellos brazos.
Esos que desde siempre me han servido de cobijo.
Esos del ser que más amo,
he amado
y probablemente amaré en toda mi vida.
Hoy esa persona especial está de cumpleaños
y por primera vez en lo que tengo de existencia no podré acompañarla,
no estaré allí para darle el clásico beso de buenos días,
ni el cálido abrazo de felicitación,
ni el regalo esperado -porque normalmente no es sorpresa-
ni podré facilitarle la jornada,
invitarla a comer,
prepararle algo rico
o sacarla a pasear.
Hoy,
lamentablemente será un día más dentro de mi rutina,
uno más de trabajo,
llamadas,
mails
e infinitos pendientes.
Uno más en que, de tener los recursos económicos, pillaría un pasaje hasta mi isla,
hasta mi casa,
hasta mi madre.
Hoy quisiera ser su sorpresa,
su regalo,
agradarla con mi presencia
y colmarla de amor.
Sí, hoy soy cursi y romántica,
y sí,
este post fue escrito con lágrimas en los ojos,
moco en la nariz
y mucho pero mucho dolor en el corazón.
Feliz cumpleaños mamita.
¡No sabes tu lo que daría ahora mismo por poder estar a tu lado!…
Te amo.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado amor, brazos, cobijo, confesion, cumpleaños, daudade, dejarlo, distancia, especial, madre, morriña, nostalgia | 1 comentario
julio 14, 2010
Los españoles no son atrevidos -eso que en Dominicana llamamos “freco”-… ¡Hasta que lo son!
Me explico.:
A parte de la oleada de piropos por desinhibición alcohólica y futbolera de los últimos días, acá los chicos suelen ser bastante timidos y reservados.
Yo digo incluso –sobre todo cuando salen de fiesta- que tienen dos estados: el de antes y el de después de las tres de la mañana, hora desde la cual te convierten en un pedazo de carne andante. Antes de esa conversión eres casi invisible, o peor, eres totalmente visible -porque te miran a tope- pero como si hubiera una barrera en medio que les impide acercarse.
Pues bajo el marco de los atrevimientos, piropos y demás hierbas aromáticas… Hoy me sucedió algo muy inusual en pleno corazón de la tarde (dígase que no estaban en estado Post3AM).
Voy caminando al metro cuando cruzo por el lado de dos chicos que conversaban, en estos días ando sin música por que parece que mi ipod ha muerto, por lo que pude escuchar cuando uno de ellos -bastante guapo para ser sincera- decía entre dientes “Dios bendiga a la madre que te parió”, ante lo cual no pude más que morderme la lengua para no soltar una inmensa carcajada y por cortesía me vi obliada a esperar a distanciarme un poco para dejarla salir.
Lo más cómico es que a menos de una esquina el sujeto me rebasa y mientras pasa por mi lado deja sus ojos incrustados en mi cuerpo (si, así lo sentí), sigue caminando y voltea, supongo que para devolverlos a su rostro, y repite lo mismo varias veces.
Yo desde que llegué a mi destino le envié un correo a mi mami diciendole: madre, has sido bendecida por un guapo desconocido, y le conté la historia a una amiga que se partía de la risa por las cosas que me suceden en la calle.
¿Divertido no?
Chicos: ¡anoten ese piropo! que confieso ha de tener efecto residual porque se queda dando vueltas en la mente.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Dosis de mi cotidianidad, Madrid | Etiquetado alcohol, atrevido, atrevimiento, carcajada, carne, chico espanol, confesion, cortesia, cuerpo, desconocido, desinhibición, divertido, dominicana, efecto residual, escuchar, fiesta, futbol, guapo, inusual, madre, mirar, pedazo de carne, piropo, reservado, timido | 1 comentario
junio 19, 2010
Soñé que estaba en la playa,
que bailaba tango,
que hacía capoeira,
que andaba con mis queridas amigas del colegio,
que mi madre me esperaba para comer en familia.
Y me desperté para darme cuenta que todo era mentira…
Que estaba sola en mi casa en Madrid,
sin mi playa,
sin mi danza,
sin mi deporte,
sin mis amigas,
sin mi mami, ni mi familia
en busca de mis otros sueños,
esos que no he alcanzado
que no he disfrutado aún.
Y fui feliz porque estoy luchando por lo que deseo,
pero en el fondo estaba triste porque estoy lejos de lo que amo.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Breves, Confesiones, Cuentos, Dosis de mi cotidianidad | Etiquetado alcanzar los sueños, amigas, capoeira, colegio, danza, deporte, despertase, disfrutar, estar lejos de lo que amas, familia, luchar por lo que deseas, madre, Madrid, mentira, playa, soñar, sueños, tango, verano | 1 comentario
abril 18, 2010
So what up with the bubble gum?
Es una pregunta que nunca me había hecho. Una de esas reflexiones que me hacen sentir no vieja, pero al menos adulta.
Confieso haberle puesto mala cara a mi madre cada vez que me criticaba por el uso de la goma de mascar, llegué incluso a pensar que era cosa de su edad o algo por el estilo.
Hace unos días acabé de validar la teoría de que ella no se equivoca -o al menos no suele hacerlo- al ver a dos personas en el metro que trajeron a mi cabeza la frase de “es que parecen rumiantes y no personas”.
¡Dios mío que mal se veían! de verdad que por algunos segundos los caricaturicé en mi cabeza como vaquitas.
Es increíble como uno no entiende esas cosas de adolescente, tantas veces que nos lo repetían padres y profesores.
¿Será así con todo?
¿Será que uno no va viendo los errores hasta terminada una etapa?
¿No deberíamos entonces hacer caso a lo que se nos dice y punto?
¿Dentro de quince o veinte años me detendré, miraré hacia atrás y pensaré ¡Dios mío cómo fui capaz de andar así! de usar esto o aquello?
Molaría tener un manual de vida, con errores básicos de la juventud, para al menos estar concientes de que los hacemos y no creer que nos comemos al mundo en cada paso, como suele sentirse.
Pero bueno… supongo que de eso va la vida, de cometer errores, aprender de ellos y creernos mini dioses, en toda la definición del concepto: omnipresentes, omnipotentes y omniscientes, y que la adultez va de aceptar nuestra condición humana, limitantes, defectos y realidades.
Y mientras vivimos, porque no es como que hay de otra.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones, Reflexiones en el metro | Etiquetado bubble gu, creernos dioses, errores de la adolescencia, goma de mascar, madre, Manual de juventud, Manual de vida, mirar hacia atrás, omnipotentes y omniscientes, omnipresentes, pregntas existenciales | 1 comentario
abril 6, 2010
¡Qué rico es caminar por las calles de Madrid mientas me como un trozo de dulce de leche con cajuil! Hoy pude vivir esa experiencia por el regalo de mi madre, que llegó a mis manos cortesía de mi amiguita Denisse Casado.
Es rico ver el corazón dejar de pendular (sí, vuelvo a citar el concepto expresado en la canción de Alex Ferreira) porque lo tiene casi todo: una de las delicias gastronómicas de mi país, repleta del amor con el que la compró mi mamita y siendo comida en las calles de mi actual –y querida- ciudad.
Esto de los viajes, la globalización y la modernización si que es un éxito. No quiero ni siquiera imaginarme por lo que pasó la gente de hace unos 30 años: sin tener la posibilidad de recibir sus comiditas ricas por varios meses… si es que las recibían. Sin poder tener una conversación con video, que acerque a los amados distantes y sin poder enterarse de lo que sucede al momento.
Le doy gracias a la vida que pertenezco a mi generación, pues con lo hijita de mami y familiar que soy creo que sería imposible vivir fuera del nido sin las condiciones actuales.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Confesiones | Etiquetado amor, cajuil, comida, corazón pendular, criollo, distancia, dominicana, dulce de leche, gastronomia, madre, tecnología, tipico, tradicional | 1 comentario
abril 5, 2010
Hoy he sacado mi portátil en el metro, lo hice por que le había prometido al jefe entregarle algo cuanto antes y así pensaba hacerlo.
Al lado mío se puso una jovencita, odio hacer acusaciones en falso, odio más aún el juzgar por nacionalidad, pues estoy clara que en la medida en que yo lo hago, otros lo harán conmigo. Sin embargo esta chica fue apuntada por mi sexto sentido como una ladronzuela.
Se colocó a mi lado, me miraba constantemente, intercalando su atención con una señora que estaba en la otra esquina, a la cual se asemejaba bastante.
Me transmitió tan mala vibra que cerre el portátil y me puse de pie algunas estaciones antes de mi destino.
Caminé hacia una puerta, que no era la más cercana a donde estaba sentada, y la chica -que no pasaba los 13 años- caminó detrás de mi.
Hice como quien iba a salir, sosteniendo fuertemente mis pertenencias, casi como sí mi vida dependiera de la fuerza aplicada, me acerqué a la zona con más gente y me voltee en su dirección mirándola fijamente a los ojos y analizando cada centímetro de rostro, esto a la vez sintiendo en mi los ojos de la señora.
Mi reacción aparentemente la intimidó y se desmontó en la primera parada pasado el encuentro visual.
Yo cambie de vagón y de lejos observé a la señora quién no quitaba sus ojos de mi. Salí de su ángulo de visión y en mi estación me desmonte.
Una vez fuera del metro me detuve frente a ella –que estaba aún dentro- y la miré fijamente.
Me cercioré de que el vehículo partiera con ella en el y me marché.
Fue extraño, muy extraño y, aunque insisto que no me gusta juzgar por fenotipo o nacionalidad, casi me atrevo a asegurar que ellas eran un dúo de madre e hija pillas. Dios me perdone sí no lo son pero si hay algo que he aprendido en el último año es que mi instinto no se equivoca, which is why if I feel something deep inside of me I close my eyes if I have to and act in order to keep what is worth keeping and to throw the waste away from my life.
40.416691
-3.700345
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Escrito en Reflexiones en el metro | Etiquetado intimidar, laptop, madre, Madrid, metro, niña, ojos, portatil, robo | 2 Comentarios »