h1

Ese que endulzó mi noche

febrero 26, 2010

Me mira fijamente con sus inmensos ojos color miel, dibujándome en sus gradaciones de marrón y en los reflejos que en ellos crea la fluorescente fuente de luz sobre nosotros.

Me sonríe, haciendo que su rostro se inunde de una radiante calidez que me obliga a devolverle la sonrisa de forma inmediata.

Siento la dulzura tras su expresión enternecer cada milímetro de mi alma, hasta que un incontable número de personas se encarga de interrumpir el contacto visual que desde hace algunos minutos creamos.

De entre las distintas piernas lo noto observarme, y a la velocidad de un parpadeo…
Lo pierdo.

Ya está ocupado por alguien más su lugar.
Se habrá marchado en la estación que recién pasamos.
Probablemente nunca le vuelva a ver, pero si hay algo que tengo seguro es que en mi boca quedó el dulce sabor de su esencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: