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Opciones

mayo 18, 2010

Para salir de política los dejo con esta reflexión de mi querida amiga Raquel Olivo Villabrille. Suframos, disfrutemos o simplemente concienciemonos.

Yo nunca he sido buena escribiendo por mensajitos: simplemente hablo mucho. Así que escribo esto porque me importa y en cierto modo me lo debía a mí misma, para buscar mis propias razones….

Mi mamá todavía no cree que el PLD haya ganado casi todas las senadurías y la mayoría de las sindicaturas… pero yo sí. Era de esperarse, cuando no hay más opciones que dos equivalentes, evidentemente escogerás la que te aporte algún beneficio. Y en ese aspecto ya tenemos la respuesta, aunque sea los 500 pesos para el pote y el merenguito para después de las elecciones. Además reitero, ha habido represión y violencia por parte de los que se creen ganadores y aparte tienen armas y dinero.

Es verdad que no tenemos opciones y que los únicos que podemos crearlas somos nosotros, esta generación de profesionales jóvenes, que no nos comemos el cuento y que no tenemos prejuicios de partidos viejos porque simplemente no vivimos esa época. Es muy fácil en épocas difíciles, donde todo es blanco y negro, tomar la decisión más correcta. Los que hacen lo contrario a los valores que tenemos simplemente los tachamos de nuestra lista.


Ahora la disyuntiva está en que el blanco fácilmente se tiñe de gris “porque no voy a ser pendejo y a no ganarme unos cuarticos que de todas formas se van a robar” (¡porque se los roban!). Es muy difícil cuando pones en una balanza tu calidad de vida y tu integridad como ciudadano trabajador, y te das cuenta que nunca podrás igualar a la de uno que está en el gobierno ganándoselo suave. Y no me refiero a casa y carros, porque ni hablar de los Porsches y los penthouses en la Anacaona, sino de cosas simples e importantes como calidad educativa e igualdad de OPORTUNIDADES.

Ahora la cuestión central: me quedo o me voy.
Para mí (Raquel) esto es circunstancial por razones que ya conocerán, por eso me voy a centrar en un individuo al azar: un profesional con menos de 5 años de ejercicio, de clase media, trabajador, con altas expectativas, con educación promedio, con acceso a toda la información necesaria para darse cuenta de lo que es correcto y que realmente quiere lo mejor para su país, un individuo que muy bien podría ser mi amigo. Está claro que saco de la lista a los muy muy pobres o a los muy muy ricos porque muy probablemente por defecto o por exceso a ninguno le importara mucho un proyecto de país o quien esté en el gobierno. Además saco también a los hijos de los que se han hecho ricos en estos últimos gobiernos del PLD porque ellos, para mí, obviamente eligieron lo mejor para ELLOS MISMOS y nunca tendrán calidad moral.

Entonces nos quedamos con mi individuo X.
Este tiene dos opciones: o se queda aquí (o vuelve luego de una maestría en el exterior) o se queda por allá y vuelve sí, pero para retirarse.
Empecemos por la última. Mi individuo dirá: “Me voy porque obviamente aquí no hay opciones”. Realmente las hay, en potencia claro, pero no queremos ser mártires (como diría mi amigo Ivo). Hay que ser francos, a la mayoría de nosotros los dominicanos nos es indiferente el gobierno o la política. No vamos a robar (quizá porque no tenemos la posibilidad) y de todas formas vamos a vivir decentemente, no sin claro, matarnos trabajando, porque eso sí, somos trabajadores…. Así que nos vamos y nos matamos trabajando pero obtenemos alguito más de lo que podríamos tener por aquí. Y aún por allá seguiremos pendientes y preocupándonos, mandamos nuestras remesas y ayudamos a los que aquí se quedaron. Y nos dolerá.

La otra opción: “Me quedo por mi país”, o porque nos gusta demasiado este pedazo de tierra y estamos demasiado cómodos aquí o porque no tuvimos la opción. Entonces nos matamos trabajando y nos hacemos de la vista gorda de lo que hacen los gobiernos, intentamos sobrevivir con lo que tenemos sin preocuparnos mucho para que no nos infartemos. Dentro de 20 o 30 años miraremos a nuestro alrededor y veremos que no ha cambiado mucho la perspectiva, y quizá pensamos: nos teníamos que quedar por “los países”, pero no lo decimos porque ya no es nuestro tiempo (y eso lo he visto repetitivamente en mis profesores). He aquí las opciones en pinceladas.

Lo ideal: quedarnos o irnos pero no sin dejar de crear esa 3ra opción. Trabajar por ella, creer en ella, que es lo más difícil, porque no se cambian las cosas sólo cuando un grupo “adelantado” piensa que es lo correcto (y si no pregúntenselo a D. Juan), se cambian cuando la mayoría piensa así. La democracia es la dictadura de la mayoría y créanme mi individuo no pertenece a la mayoría, así que es un vil súbdito de ella. Y vuelvo al principio: ya no queremos mártires, que se mueren jóvenes y no ven NUNCA por lo que pelearon, ya no queremos a un Amín, un Amaury o un Manolo (y no me malinterpreten). Por eso es que mi ilusión esta ya desgastada… y yo todavía no me lo creo.

Pero como la esperanza es lo último que se pierde y yo si estoy dispuesta a trabajar y a hablar por lo que creo, vamos a dejar estos dos años “de prueba”. Espero en el 2012 tener otra opción real de gobierno, y créanme la habrá. Si entonces no veo que mi querido pueblo despierta, será el acabose y ustedes, mis amigos, me tendrán que ayudar y darme ánimos para encontrar una esperanza porque la mía sí que estará muy perdida…

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