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El poder de una carcajada

septiembre 4, 2010

El clásico “silencio” del metro de repente fue roto por una inmensa carcajada, era un crío que probablemente no sobrepasaba los 8 meses. Inmediatamente en los rostros de todos los allí presentes, y cuando digo todos me refiero al vagón entero, se dibujaron radiantes sonrisas, fue un micro segundo tan divertido.

Es increíble el poder que tienen los bebés.

Este sin saberlo cambió el humor de todos nosotros y nos convirtió en un vagón de gente feliz. Me alegrá de haber sido parte de ese fenómeno, especialmente luego de lo que puede considerarse un día verdaderamente feo. Sin querer él eliminó mi problemas por un segundo y limpió el mal sabor en la boca que había dejado la jornada.

One comment

  1. Esta mañana nos dejaron en la ofi la beba de una compañera de trabajo que le faltó la niñera.
    Los niños, suelen sacar lo mejor de cada uno.



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