h1

El día que rechacé un doctorado

noviembre 22, 2013

Creo que ayer tomé una de las más difíciles decisiones de mi vida: rechacé la aceptación a formar parte de un programa de doctorado en una prestigiosa universidad.

Así como leiste: Fui aceptada en el Doctorado en Comunicación Audiovisual, Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad Complutense de Madrid. Si eres relativamente ceracano/a a mi y tienes ahora mismo una rabia inmensa por que no te lo dije antes… CALMA… ¡Todo fue muy rápido!

Partamos desde el establecimiento de un punto que deben entender quienes no me concocen muy bien: para mi es una necesidad personal hacer el doctorado. Profesionalmente no es obligatorio pues en mi actual carrera no hace falta más título académico de la maestría y el postgrado que ya tengo. Pero esto es algo que quiero hacer por y para mi, y dada la temática que quiero como centro de la investigación, me atrevo a agregar que incluso será algo positivo para mi país.

Dándole cabeza a esto, hace unas 4 semanas se me ocurrió que podría iniciar el doctorado en un formato semi-presencial, total, mi investigación es basada en una temática local y tendrá como eje geográfico la República Dominicana. Escribí al programa que me interesaba y dentro de los múltiples correos que intercambiamos me enviaron uno de “Le informo que dentro de unos días se va a abrir una convocatoria especial para cubrir algunas bajas. Saludos” En ese momento yo estaba hablando por teléfono con la representante de una de las marcas con las que trabajo actualmente y, casi literalmente, infarté. Ella hasta se preocupó porque notó los cambios en mi voz y respiración.

Desde ese momento llamé frenéticamente al teléfono del área (allá en Madrid), nunca lo contestaban y la única que vez que lo hicieron fue para decirme que no era la persona indicada, que llamara al número que aparecía justo antes de ese en el directorio.

El jueves pasado, como ya se había vuelto rutina durante tres semanas, llamé nuevamente, con la diferencia de que esta vez si me contestaron, aclararon mis dudas y me soltaron una estaca que fue directo a mi yugular: “la convocatoria extraordinaria se cierra mañana”.

No tuve tiempo de pensarlo mucho, instintivamente cumplimenté los campos requeridos, adjunté los documentos solicitados y, por primera vez en mi vida apliqué a un programa doctoral.

ALEA IACTA EST pensé en mis adentros, todo ha fluido tan bien, que si está para mi, lo estará… [por estar de ilusa me había olvidado de Murphy, ese desgraciado…]

Tuve un finde normal, aunque la idea de convertirme en doctoranda susurraba en mis adentros y hasta emergía en algunas conversaciones, siempre causando sorpresa en quienes escuchaban la noticia.

Cuando me desperté el lunes hice lo de siempre, estirar un poco, servirme un vaso de agua y revisar mi correo electrónico. Pero no fue un día cualquiera… No amigos, no todo los días eres aceptado a un programa doctoral y ese día yo lo fui.

Salí corriendo a enseñarle el correo a mi madre. Yo no sabía si llorar, si brincar, si gritar… Estaba literalmente aterrada y petrificada. Con pasos lentos y sin haberlo pensado mucho entré a la ducha, me cambié y salí hacia el único lugar que podría ayudarme: el Ministerio de Educación de la República Dominicana.

Tras muchas vueltas y rebotes de una persona a otra, me dijeron cruel y rotundamente (sin rastro alguno de cortesía o sonrisa): “ya no estamos aceptando nuevas solicitudes fuera del marco de la convocatoria oficial, debes revisar constantemente la página y estar pendiente de los medios de comunicación hacia finales de marzo”.

Era como si una grúa gigante lanzara su bola destructora directamente hacia la parte de mi interior en la que se alojaban mis metas y sueños. Así transcurrió todo el día (y prácticamente toda la semana)

Llamé en vano a distintos individuos, fundaciones, empresas… Buscando la luz a ver si lograba encontrar la salida a este túnel existencial en el que de repente estaba inmersa (si, soy dramática ¡acéptalo!)

Eso fue mi semana, repleta de intentos fallidos para poder emprender este programa académico. Todo fue muy rápido, insisto, pues al ser una convocatoria extraordinaria tenía que formalizar la inscripción hoy, viernes 22 de noviembre, y tras mucho sacar números, pensar y hasta llorar (si, también soy una emotiva que lloró por eso, ¿no lo hubieras hecho tu?) me di cuenta de que debía dejar pasar esta ocasión.

Escribí un correo de agradecimiento a los coordinadores del programa y oficialmente rechacé la oportunidad de entrar al doctorado [llora con ‘jipíos’ mientras escribe esta parte del post].

Ahora.
Si hay algo que tengo claro es que no me quedaré sentada a esperar, la suerte fue echada y me sonrió parcialmente (en la medida que Murphy la dejó). Pero voy a continuar fortaleciendo mi perfil profesional e incluso -te confieso- que me he puesto el reto de iniciar mi investigación por cuenta propia, de manera que cuando me inscriba en las próximas convocatorias de programas doctorales, ya tenga una buena zapata teórica y conceptual.

No te escondo… ¡Qué dicífil es ‘jugar’ a ser adultos! Cuanto me ha dolido -y parecido bastante irónico- que para actuar como “gente grande” he tenido que dejar pasar uno de mis más grandes sueños…

Para que sufras a mi lado, acá te dejo la captura de imagen que me rompió la cabeza y el corazón, la que muestra mi nombre en la lista de aceptados.

admitidos

2 comentarios

  1. Qué cosa tan … triste.

    Lamento mucho que esta oportunidad no se haya materializado. Da pena que personas preparadas y tan chéveres como tú tengan esas dificultades para mejorar su preparación.😦

    Por otra parte, creeeeo que conozco a uno de los rechazados… jejeje


    • Gracias por tus palabras, la verdad es que fue un sentimiento de impotencia inmenso, pero bueno, por ahí vendrán muchas más cosas y quien sabe si mejores.

      Hahahaha, pobre rechazado, ahora que lo pienso he invadido su privacidad o.0.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: