Archive for the ‘Crítica’ Category

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Decreto nominal

enero 24, 2014

En serio, en serio, en serio… Luego de ver lo que he visto en estos últimos años propongo que se ‘limite’ por decreto la ‘creatividad’ de los padres al momento de poner nombres. Algo como que si no existe, no puede ponerlo. ¡Por el bien de las criaturas inocentes!

[Sin ánimos de ofender a mis amistades con nombres inventados en su vida, pero ¡de por dios!…]

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Valoración de la muerte

diciembre 1, 2013

¿Será que algunos de los niños que mueren de hambre en el Cuerno de África (por decir uno de los tantos lugares) tendrán que ser celebrities de Hollywood para que importe su partida de este mundo tanto como parece importales a algunos el fallecimiento de ciertas personalidades mediáticas?

Me parece un poco injusto esto que hacemos de valorizar más unas vidas que otras, ¿qué no es lo mismo que muera un pobre a que muera un millonario? ¿no debería apenarnos más la muerte de quien ha sido víctima de la realidad social de nuestro sistema que la de aquel que lo ha disfrutado con lujos y placeres?

Sinceramente, a mi más que la muerte de esas “estrellas” me duele ver como nos hacemos de la vista gorda con las crueles realidades de la sociedad en la que vivimos y fingimos una falsa empatía con quienes se han hecho famosos gracias a las grandes industrias (que conste que me incluyo).

¿Cuándo entenderemos que VIDA ES VIDA Y TODAS VALEN LO MISMO? ¿Cuándo haremos algo para reducir la brecha creada por la injusticia social? ¿Llegaremos a ver el día en que dejemos esta hipocresía?…

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Una violación en mis narices…

mayo 27, 2013

Cuando llegué en la tarde de este domingo de hacer una visita por el día de las madres, vi un inusual encuentro de vecinos en el parqueo de mi hogar. Ellos no interactúan entre sí -al menos no conmigo-, por regla general no hay contacto más allá del saludo de cortesía si nos pasamos por al lado y si acaso un pequeño compartir navideño al cual evito ir por “incompatibilidad de caracteres”.

Mi madre y yo nos acercamos a ver qué pasaba y nos enteramos de que habían robado en el bloque de viviendas próximo al mío y nada más y nada menos que en el 4to piso propiedad de un militar/político/algo por el estilo. Al principio entendí que simplemente buscaban aunar historias para dar con el culpable, pero luego me di cuenta de que lo que hacían era intentar defender al pobre infeliz que unas cuantas bestias inculpaban.

Partía el alma ver los ojos cristalizados y el rostro con los nervios punto de explotar de tensión del pobre “Vakeró/Baguelo/Baquero” (o como se escriba su nombre o apodo). Él es el “guachi” (guardían) de este residencial, si es que puede llamársele así porque a mi entender no es más que el “moreno” infeliz que se gana la vida habitando en silla plástica dentro de un área menor a medio puesto de estacionamiento.

Pregunté a la vecina de enfrente qué sucedía y me puso al tanto de las distintas versiones: una televisión gigante, un ipad, relojes y whisky fueron de las cosas que a primera vista notaron habían desaparecido. Habían entrando rompiendo tanto la puerta de hierro como la de madera, en teoría amenazando al que cuidaba para que le abriera la puerta de abajo.

Ella fue la que inició el “movimiento” entre vecinos cuando justo al lado de su ventana de la primera planta escuchó algo raro y abrió para ver qué pasaba. Se encontró con un chico de baja estatura, semi calvo y con cara de maníaco ahorcando al pobre Vakeró y encañonándolo con un arma. Acá hago un paréntesis… ¡te juro que si hubiera visto yo lo de la pistola hago una foto y la pongo como denuncia ante los derechos humanos al punto de que se hubiera enterado el chicuelo ese! pero fue una vecina y no puedo armar todo un lío por lo que otra persona dice haber visto.

Vakeró ni estaba aquí porque era su noche libre, me consta porque había un sustituto desde la tarde, cuando salí al cumpleaños de mi amigo y se mantenía allí cuando llegué como a las 12.30 de la mañana.

Pregunté sobre la hora del “crimen” pero nadie respondió a lo que comenté que no noté nada inusual cuando me quedé despierta hasta las 4am trabajando para el monográfico. Yo no estaba bebiendo, ni viendo tele, ni nada por el estilo. Yo estaba escribiendo, así que sentí todos y cada uno de los sonidos de la noche porque absolutamente todos me molestan y distraen. ¡Y YO NO ESCUCHÉ NADA RARO!

Lo que más me parte el alma es que Vakeró es un dulce haitiano que no habla casi español pero cuya sonrisa y disposición saben compesar hasta el peor de los días.

Tras el número que le hicieron antes de mi llegada el pobre estaba increíblemente nervioso, casi a punto de desboronarse y ¡no digo yo!. Cualquiera lo estaría si cuando bajan a reclamarle algo le encañonan con pistola y le ahorcan entre 3 militares, uno de los cuales no sólo no daba su nombre ni apellido (cuando le pregunté al respecto para tratar de pedirle misericordia y un trato humano para/con el chico) sino que le dijo algo similar a “yo trabajo en migración y sé lo que pasa, hay que explotarlo hasta que hable y si no fue él, ya dirá quien fue”…

Mi madre y yo llegamos de un bonito y ajetreado día familiar para entrar a casa en depresión. Ambas teníamos los ojos aguados y el corazón en la boca. Abogamos todo lo que pudimos, pero cuando llaman a la policía y el hijo de #¢+@ del militar de tu vecino está armado y lo que quiere es explotarle la cabeza al pobre infeliz o en su defecto a quien se meta en el medio… No queda de otra que echar pa’tras para no buscarse un lío en pleito ajeno.

Nótese que acabo de conocer esta noche a ese vecino, y asumo es el indecente que llega con un musicón prácticamente todas las noches espantando mi sueño, musas y hasta pensamientos.

Es una pena que esto lo logre mi país -y sus imbéciles- con una frecuencia mucho mayor de lo que me gustaría. Ahora soy pura paranoia y tristeza… No salen de mi cabeza el ¿qué será de ese pobre hombre?¿qué clase de abusos estarán ejerciendo sobre el?¿qué tipo de noche le espera?

Ahí me nace una impotencia y una especie de sadismo insano. Me dan ganas de quemar vivos a los militares y policias abusadores para que sufran lo que hacen sufrir a sus víctimas. Me lleno de ese pensamiento enfermo de que probalemente el imbécil ese, que vi como denigraba al pobre haitiano por ser ambas (pobre y haitiano), le haría más bien al mundo y al país estando muerto que vivo…

¡Eso hace daño!… Es insano, este sentimiento, es insano. Trato de controlarlo y me lleno de preguntas:

¿Por qué optan por ser malos si es tan más fácil hacer el bien, ayudar y ser felices?
¿por qué esa necesidad de aplastar a los demás si pocas cosas son tan satisfactorias como sentirte en parte responsable del éxito de otros?
¿por qué no se puede simpelemente amar y respetar al prójimo o alejarse de su vida y dejarle ser?
¿qué se gana abusando y hostigando a otros?
¿qué aporta a la vida esa actitud de prepotencia y maldad?

¡LIBRAME VIDA MIA DE GENTE ASÍ Y DE TERMINAR COMO ELLOS!
Antes de pisar una cabeza para subir escalones, prefiero quedarme abajo, con la conciencia tranquila y los sueños a penas interrumpidos por ideas pero jamás por remordimientos. Antes de hacer daño a alguien conscientemente, abusando de sus niveles de exclusión social, pobreza e ignorancia, prefiero irme de este lugar o de cualquier parte…

Esto ha sido una violación de los derechos humanos ante mis narices… Esto, en cualquier otra parte del mundo sería pagado con sangre, sudor o lágrimas. Pero aquí no, aquí ese desgraciado duerme tranquilo en su confortable cama, o se desvela contando los bienes perdidos y satisfecho de que al “haitiano de mierda” le están “dando lo que merece”.

Ahí me doy cuenta de cuan increíble es que cada vez que me voy ajustando a esta media isla, la vida se encarga de renovar y multiplicar mis razones para querer largarme de ella para siempre. Hoy me duermo: triste, indignada, apenada, iracunda y con ganas de que la justia pase esta noche por mi zona.

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El día exigí que se cumpliera la ley

enero 30, 2013

Si estabas cerca de la Zona Universitaria de Santo Domingo quizá escuchaste de una mujer joven que hizo “un tapón” en la Alma Mater casi esquina Independencia (si no, pues acabas de leerlo).

Esa mujer era yo.

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Todo comenzó cuando noté a unos 10 policias parados en la calle Dorctor Piñeyro viendo como los vehículos burlaban la ley y transitaban en vía contraria. Les cuestioné ¿por qué no hacen nada? y el conductor de un camión, justo el que estaba delante mío quebrantando la ley, me contestó “linda, no hacen nada porque esto es República Dominicana”.

He de confesar que tuve un arranque de ira, de vergüenza y de dolor por mi patria. Fui bañada en impotencia y desde que vi el chance entré en el carril de la izquierda.

Un grupo de chicuelos venían en contra vía en un carro azul, eran al menos tres jóvenes de pinta universitaria y al ver como me les plantaba en frente el conductor gesticuló lo que entendí como “nos echamos acá la tarde” y yo, que ya venía con la sangre corriendo a millón por mi cabeza le respondí “perfecto”. Sus acompañantes rieron y gesticularon también a lo que apagué mi vehículo y emprendí lo que ahora considero fue una pequeña aventura.

Los próximos veintitantos minutos fueron muy activos: vehículos que me invitaban a tomar el carril derecho, conductores de autobus que me insultaban “maldita mujercita del diablo”, “muevete idiota, ¿no ves lo que haces?” y hasta un señor con un niño de unos 7 u 8 años que se tomó la molestia de bajar el cristal y decirme “no te busques ese problema que eres muy joven y no estás para eso” a lo que respondí “amigo, usted debería callarse, procurar dar un mejor ejemplo a ese niño y enseñarle que la ley se respeta”.

El seguridad de la plaza que estaba justo a mi izquierda estaba nervioso, el pobre se encontraba ante un caos y hacía las que podía para mediarlo. Los tres pisos de esa plaza estaban llenos de gente que observaba, mientras una carpa que estaba a mi derecha estaba también repleta de curiosos. Los transeúntes se detenían y en su mayoría me alentaban a no moverme “sigue ahí, no te muevas que les estás dando el ejemplo”, “gente como tu es que hace falta en este país”, “que se muevan esos estúpidos que son los que lo están haciendo mal”…

Tras un buen tiempo y una presión colectiva inimaginable el chavalito optó por moverse él, entrando en el estacionamiento de la plaza. Al pasar por mi lado me dijo con sarcasmo “dame tu nombre, que cuando te postules a presidenta votaré por ti” mientras la chica que andaba a su lado dijo “al día después de Duarte le pondremos tu nombre”… Pobres ignorantes, sus egos están tan inflados que no les permitió reconocer su error y les empujó a ser avergonzados ante todo el allí presente.

Justo detrás de el carro azul estaba una señora en un vehículo bastante nuevo. Esta, para variar, estaba también en contra vía y para colmo conversando por un teléfono celular (lo cual es ilegal en mi país). Optó por tomar la misma actitud de “no me muevo” y las masas, que ya ascendían una treintena, le gritaban todo tipo de cosas. La gente se me acercaba a felicitarme y los mismos vehículos que estaban atrapados en el atasco, que por yo estar de “rajatabla” se había formado, me congratulaban y alentaban.

Pasaron unos 10-15 minutos más hasta que la mujer se diera cuenta de que yo no me movería y puso la marcha atrás. La gente aplaudió efusiva y yo por fin pude ocupar mi carril sin obstaculos.

Estoy segura de que para muchos perdí media hora de mi vida. Yo lo veo distinto. Le regalé media hora a mi país y gracias a ello hay al menos unas 50 personas a las que les consta que a una mujer joven le interesa que las leyes se cumplan.

El problema es que soy solo una…

Y acá te lanzo una daga a la yugular ¿te atreves tu a ejercer tu derecho? ¿tienes las agallas de ver a alguien incumpliendo la ley y hacerle pasar vergüenza?

Si lo haces, te aseguro que al igual que yo saldrás con una cantidad de energía increíble y descubrirás que sentir el apoyo de toda la gente al rededor mientras haces las cosas bien ¡no tiene precio!

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La indignación de RD (Protestas gráficas II)

diciembre 17, 2012

Tras la efervescencia viene la calma, pensarán los políticos semi-asustados, mientras afirman para sus adentros que los esfuerzos de dos o tres niñatos revoltosos que quisieron ser un movimiento pronto pasarán de moda.

Para su fortuna por medio de este despertar de la juventud dominicana pasa la navidad, pero no por ello hay -ni habrá- calma.
No, “distinguidos” señores, en vez de calma o brisas de paz y armonía somos víctimas de una ola -aún más grande- de delincuencia. Y la cosa está al punto de que no se puedan ya ni ver noticias, ni mucho menos salir a las calles. Hoy, por ejemplo, me asqueé leyendo un diario local por la cantidad de muertos, intentos de asesinato y robo que a grosso modo pude identificar, antes de cerrarlo indignada.

Entonces NO.
No hay calma en mi cabeza, no hay calma en mi.
Si pudieran ver en mis adentros se encontrarían con que hay rabia y pena. Hay vergüenza y -por cliché que suene- sed de justicia. Hay miedo de transitar mis calles, de disfrutar mi país, de consumir localmente, de salir de noche, ¡hasta de tomar una muestra de perfume en las calles! HAY MIEDO y no a los políticos ni funcionarios, hay miedo a la consecuencia de sus abusos.

Y sepan que no soy la única que recibe estas navidades con un amargo sabor en la boca. Desde la publicación de mi post “¡Cuando RD Protesta!” no ha parado el despliegue creativo de mi juventud. Por ello te presento la segunda compilación de las protestas gráficas con las que me he topado desde entonces.

Para mi resulta evidente que aquí hay algo…

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Como vacas al matadero… #RetoAnimales

noviembre 14, 2012

Hace unos días coincidí con el anuncio del “Reto Animales” de la Familia Fotera, donde se proponía hacer fotos alegóricas a la fauna.

Pese a tener varias candidatas, la elección de mi imagen (tomada en mi reciente viaje a San Fernando de Montecristi) la hice aprovechando el actual contexto político de mi país (República Dominicana) donde se nos ha impuesto un paquete fiscal que aniquilará a la clase media y baja con el objetivo de sanear la economía maltratada por la corrupción del partido de gobierno.

La metáfora está servida:
Los dominicanos no somos vacas que son llevadas al matadero,
somos seres humanos, somos pueblo, conocemos nuestros derechos
y los estamos reclamando.

¿Te gusta la idea del reto? Revisa lo que han publicado los demás participantes.

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Foto reportaje: Protesta dominicana por la Justicia Fiscal

noviembre 12, 2012

Tras apenas dos o tres días de convocatoria hoy domingo 11 de noviembre de 2012 se dio en el Parque Independencia de Santo Domingo la “Protesta dominicana por la Justicia Fiscal”.

Quedó demostrado en mi anterior post de “¡Cuando RD Protesta!” que el pueblo dominicano se estaba cansando de ser pisoteado, abusado, maltratado, engañado y burlado por sus supuestos voceros y defensores, pero la cosa no se quedó ahí.

El día de hoy la voz del pueblo se hizo escuchar, sus cánticos fueron desde “Danilo ten cojones y saca a esos ladrones”, “Ese congreso, no nos representa”,”Allá adentro veo un bulto tapao’ no sé si será lo que nos han robao”, “el pueblo unido jamás será vencido” a “ladrón, ladrón, Leonel ¡ladrón!”…

Para mí la participación fue extraordinaria, sobre todo tomando en cuenta que el llamado fue vía redes sociales y en un país cuya penetración de internet no sobrepasa el 45%.

El ver como llegaban más y más personas y se integraban a la protesta fue impactante, pero confieso que el momento que más me emocionó fue cuando a toque de trompeta se entonó el himno nacional y todos unidos a una sola voz con una extraña mezcla entre orgullo, vergüenza y pena lo cantamos. Pocas veces he sentido tan mío ese himno y pocas veces lo he sentido tan del pueblo.

Hoy fuimos uno, sin protagonismo político, sin violencia, sin tragedias, sin abusos, con dolor, indignación, rabia y educación. Hoy siento que mi gente despertó y que el pueblo dominicano demostró que no sólo conoce sus derechos, sino que está dispuesto a -pacíficamente- reclamarlos.

Acá parte de lo que mis ojos vieron, un foto reportaje que -llena de orgullo- quiero compartir contigo.

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