Archive for the ‘Un poco de historia’ Category

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Atardecer en el templo

abril 9, 2010

Me encanta pasar una hermosa tarde sentada en un banco, con algún músico ambulante amenizando el momento, con el infinito como límite a esperar el atardecer y ver no la muerte del día, sino el relevo que éste hace a la noche.

No he encontrado aún un mejor lugar en Madrid para disfrutar de esta sensación que el templo de Debod.

Definitivamente uno de mis rincones favoritos de la ciudad, la simple y al mismo tiempo majestuosa composición del espacio hace las de máquina del tiempo, y te trasporta al Antiguo Egipto, de donde proviene el Templo, sin realmente sacarte del corazón de la capital.

Y, si dedicaremos la tarde a dar un rico paseo podemos iniciar la ruta en Moncloa, bajando Paseo del Pintor Rosales y bordeando el Parque del Oeste, con la posibilidad de disfrutar de una ruta en el teleférico, pasar por la rosaleda, esperar el atardecer en el templo y bajar hasta ver la majestuosidad luminaria de la Almudena y del Palacio Real, sin olvidarnos de los Jardines de Sabatini.

La ruta propuesta no es corta, pero para un sábado o domingo es genial y puede marcar la diferencia entre una semana que inicia repleta de agobios, o una que inicia con una hermosa sonrisa.

Sobre el Templo de Debod
Tiene una antigüedad de unos 2.200 años, fue dedicado a Amón de Debod e Isis. Cuando en la década de los 60’s Egipto iba a cronstruir la Presa de Asuán, notaron que algunos Templos de Nubia corrían el peligro de desaparición. En el proceso de salvado colaboraron distintas naciones y a modo de agradecimiento se donaron cuatro complejos:
– Dendur a los Estados Unidos,
– Ellesiya a Italia,
– Taffa a Holanda, y
– Debod a España.

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Las Fallas de Valencia

marzo 21, 2010

En el siglo XVIII, eran un simple festejo popular y vecinal incluído en el marco de la fiesta de San José, en que los más jóvenes juntaban material combustible y trastos viejos que eran quemados al anochecer. Los muñecos, llamado ninots aludían a algún suceso, conducta o personaje censurable y estaban colgados de ventana a ventana, por encima de las calles. Como medida de seguridad la policía urbana, encargada de la prevención de incendios, obligó a los vecinos a plantar fallas sólo en las calles anchas, cruces de calles y plazas.

En el siglo XIX, la autoridad mantuvo una actitud censora ante las fallas, llegando a penalizar con impuestos su montaje, generando un movimiento popular en defensa de las tradiciones típicas.
En 1885 una revista otorgó por primera vez premios a las mejores fallas y en 1901 el Ayuntamiento de Valencia otorgó los primeros premios municipales, despertando así un espíritu competitivo entre comisiones de vecinos y estimulando el fervor fallero, forzando a que adoptaran como ideal modélico la monumentalidad y la proporcionalidad.

Han existido distintos “tipos” de fallas
– Las satíricas: exponían a la vergüenza pública vicios o prejuicios. Poseían un tema concreto con intención crítica o burlesca de un hecho social censurable dignos de corrección o irrisión.
– La erótica: con tendencia anticonyugal tenían alusiones picantes o escabrosas mediante un lenguaje de mentalidad hedonista y procaz, sus autores llegaron a merecer rotundas condenas por parte del arzobispado.
– La artística: aunque no desaparece la crítica, predomina la preocupación formal y constructiva sobre el conocimiento del monumento, produciendo una decantación esteticista.

Desde principios del siglo XX las fallas se componían fundamentalmente de tres niveles superpuestos:
1. Base: de escasa altura compuesta de repiés para las diversas escenas.
2. Cuerpo central: servía de sustentación del monumento.
3. Remate: figura de grandes dimensiones constituida por un motivo condensador del tema que explayaban las escenas inferiores.

Los principales elementos de su construcción son el cartón, el yeso y la cera.
Una vez listos los cuerpos son montados “dentro de un alma” de madera que sujeta lo materiales débiles.

Actualmente su contenido debe ser descifrado rodeando la falla y recorriéndola con la mirada de arriba abajo, por lo que ésta resulta ser imponente, majestuosa, sugestiva y visible desde la lejanía.

SEMANA FALLERA

Fue instaurada en 1932 y hace que desde el 15 hasta el 19 de marzo los días y noches en Valencia sean una fiesta continua con actividades programadas de la siguiente forma:
– Día 15.
La Plantá: acto de erigir los monumentos falleros
– Día 16.
Recogida de premios.
– Días 17 y 18.
L’Ofrena: ofrenda a la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad de Valencia y su región. Cada fallero ofrece un ramo con el que se confecciona un espectacular tapiz de flores a modo de manto que cubre el cuerpo de la Virgen, cuya estructura de madera permite ir entrelazándolos y formar impresionantes diseños.
– Noche del 18.
La Nit del Foc: Durante las fiestas falleras el Ayuntamiento programa un Castillo de Fuegos artificiales cada noche. El más importante y espectacular es conocido como “La Noche del Fuego” y se dispara la noche del 18 al 19 de marzo.
– Día 19.
La Nit de la Cremà: es el acto de clausura de las fiestas. Consiste en la quema de los monumentos falleros plantados en las calles de Valencia

Otras cositas curiosas son las mascletás y la despertà:

Mascletà: Espectáculo de petardos y fuegos artificiales, en el que los petardos van unidos por mechas envueltas en papel y según la variación, los cruces de filas y la distancia consiguen dar mayor o menor velocidad, logrando diferentes efectos de sonoridad y sensación y resultando en composiciones musicales a través del ruido de los cañones de pólvora.

Despertà: Cada mañana los falleros despiertan al resto de vecinos tirando al suelo unos petardos que explotan al golpear el suelo o masclets, petardos de mecha de gran impacto.

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Malasaña

enero 31, 2010


Primero fue una mujer, partícipe de la independencia española y asesinada a manos del ejército napoleónico.
Luego una calle, bastante céntrica de la ciudad, que reúne muchos restaurantes, bares y boutiques.
Y por último el seudónimo de un barrio madrileño con triple identidad pues aunque le llaman “Barrio Malasaña” también le conocen como “Maravillas”, pero su nombre real es “Universidad”.

Como barrio agrupa la esencia de la vida nocturna de “la movida madrileña”, por lo que los bares son, en su mayoría, míticos y mencionados en infinidad de canciones, libros y pelis.

Hasta hace algunos años -previos a la ley de no alcohol en espacios públicos- la “Plaza dos de mayo” fue su buque insignia y logró reunir a centenares de jóvenes en los archi famosos botellones, impedidos ahora por las dos patrullas de maderos que se encuentran fijas los fines de semana.

Pero para mi en realidad el nombre Malasaña trasciende cualquier concepto con el que pueda intentar definirse, pues no sólo se usa para demarcar un espacio, sino un estilo y me atrevo a agregar -corriendo el riesgo de pasar por cursi- una actitud hacia la vida.

¿Por qué digo que es una actitud? y aquí hablo desde la experiencia propia: porque vivir en el barrio en cierto modo te hace sentir parte de él, y compartir con cientos de personas un algo, casi indefinible pero real.

Hay cada vez más iniciativas para unir a quienes habitamos o frecuentamos la zona y la prueba de que una vez en ella te inmersas en su burbuja es “Somos Malasaña” en donde no solo se agrupan actividades del área, sino también preocupaciones comunes.

Sus calles me hacen sentir lo que es vida, cada uno de sus rincones cuenta una historia del pasado remoto, pero también una de la noche anterior.
Me encanta llegar luego de las dos de la madrugada y disfrutar de las ocurrencias de los borrachos, reír con las locuras individuales y las vergüenzas que estas despiertan en los grupos y tener que quitar gente de mi portal para poder entrar. Saber que siempre tender una sonrisa antes de irme a la cama, que veré gente tan diversa como mi cabeza puede imaginarse y que nunca, bajo ningún concepto, encontraré mi calle vacía.
Es el No salir todas las noches, pero saber que de querer hacerlo tengo los bares al salir del portal. El no socializar con todo el mundo pero estar conciente de que a un minuto de mi cama está la gente llena alegría y de ganas de disfrutarla a tope.

Malasaña es un estilo de vida, MI actual estilo de vida… Malasaña no seremos todos, pero ahora mismo: ¡YO soy parte de Malasaña!.

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El Palace

enero 24, 2010

Recientemente he tenido el placer de visitar este renombrado hotel y he de reconocer que hay que sacarle su plato aparte.

Desde que entras te sientes partícipe de alguna peli lujosa en las que un maletero mega ensacado te recibe con una -quizá un poco forzada- sonrisa y ves llegar junto a ti a señoras que se jactan de vestir animalitos muertos.

Un loby inmenso te invita a seguir hacia adelante. De frente te encuentras con un impresionante espacio, ideal para hacer un brunch chic y justo antes el limpiabotas, de estos que tienen una silla pomposa, un sombrerito cómico y una cara de buenorro que hasta enternece.

El lugar emana lujo y los pesonajes que en él te encuentras lo confirman. El más cómico con el que me topé fue un viejito cuya riqueza y abolengo le habrán hecho olvidar la educación y buenos modales, pues en vez de decir “permiso”, daba dos golpes con su paraguas en el piso y ponía cara de mala leche, ante lo que exploté en carcajadas y claro, su rostro se endureció más aún.

La verdad es que fue una surreal experiencia, de esas que no vives todos los días.

Un poco de su historia:

Con un enorme vitral abovedado en el techo y estructura en hormigón armado, el majestuoso edificio ha desempeñado un importante papel en la vida social española por casi 100 años.

Eduardo Ferrés I Puig fue el arquitecto encargado de la ejecución del proyecto, ubicado en el centro mismo del “Triangulo del arte” madrileño e inagurado el 12 de octubre de 1912.

“El Palace” actualmente cuenta múltiples reconocimientos, incluyendo el título del Hotel #1 de España en la afamada lista de oro del “Condé Nast Traveler”.

Sus instalaciones no siempre han servido como hotel de lujo pues a lo largo de la historia ha sido transformado, adaptándose a las necesidades del momento:
– En la Guerra Civil se convirtió en hospital pues la cúpula que iluminaba el salón de baile permitía hacer operaciones que en otros lugares era imposible, dada la falta de luz eléctrica.
– Por la década de los 30 fue utilizado como embajada de la Unión Soviética.
– Durante el intento de golpe de Estado de 1981 sirvió de refugio para los medios de comunicación, los subsecretarios del Gobierno y la cúpula militar.

Algunos lo definen como “un monumento a la elegancia” pues logra combinar la grandeza de la arquitectura de inicios del siglo pasado, con los toques de high-tech que poseen los modernos hoteles de clase mundial.
Para mi es una especie de túnel del tiempo, que no sólo me trasportó hacia un pasado, sino que lo hizo empapándome de un estilo de vida al que al no pertenezco.

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El Roscón de Reyes

enero 6, 2010


En los últimos días la ciudad se ha llenado de roscones, los hay en todos los supermercados, panaderías y reposterías, hoy podían verse largas filas en los distintos establecimientos y una vez conseguido el postre, los madrileños (de nacimiento o residencia) se marchaban con caja en mano y sonrisa en rostro.
El roscón de reyes es una de las grandes tradiciones navideñas españolas, tiene forma de rosca y está cubierto de frutas escarchadas a modo de imitación de corona real con sus respectivas joyas.
Su tamaño varía para ajustarse a la cantidad de personas que lo compartirán y pueden encontrarse, además del clásico, las versiones rellenas de nata (whipped cream) o crema pastelera.
Es servido en la noche antes de reyes o en el desayuno del mismo día y trae colocadas dentro de sí dos mini sorpresas: una figurita y una haba seca, a quien le toque la primera no sólo será nombrado “el rey del día” si no que dice la tradición que le espera un buen año y a quien le toque la segunda le corresponde pagar por el rico postre.
Esta noche he formado parte de la tradición y aunque no me tocó la buena suerte, tampoco me tocó pagar :).

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Edificio Metrópolis

enero 5, 2010


El Edificio Metrópolis es uno de los edificios más icónicos de Madrid, está situado en la esquina de la calle de Alcalá con Gran Vía, su diseño fue realizado bajo inspiración francesa por Jules y Raymond Février y su inaguración data de 1911.

La fachada de la torre circular está adornada con 11 grupos de esculturas y coronada por una cúpula de pizarra con incrustaciones doradas que soporta una estatua de la Victoria Alada.

Es uno de los edificios más fotografiados y su excelente ilumunación hace que sin duda alguna una sea de las más espectaculares postales nocturnas de esta ciudad.

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Un poco de historia

enero 5, 2010

Lo emocionante de estar en una ciudad del viejo mundo es que cada edificio cuenta una historia, algunas con un fuerte significado social, otras político, otras literario o cultural, pero todas dignas de ser al menos conocidas.

Intentaré nutrirme de fotos de lugares icónicos o interesantes de Madrid, mi actual ciudad, y compartir no sólo la imagen, sino también la historia de lo en ella contenido.

Será un breve viaje histórico-cultural y una forma de cumplir mi promesa de prestarles mis ojos.

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