El poder de un beso

Eran las diez y treinta, estaba llegando de trabajar, exhausta, mi ánimo era nulo y mi cuerpo se movía si por ósmosis hasta mi hogar. Mientras arrastraba lo que quedaba de mi persona por las calles del centro madrileño, paró un chico a mi izquierda. Apenas noté su presencia, casi como me percataría de la… Seguir leyendo El poder de un beso