Posts Tagged ‘amigos’

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Show Aéreo del Caribe 2013

abril 7, 2013

Ayer Sábado 6 de abril me di cita al Show Aéreo del Caribe 2013. Lo hice desde el techo de la casa de una amiga e incluso pensé no llevar mi cámara, pero mi anfitriona me recordó como siempre que la dejo en casa me arrepiento. Por ello que fui armada con mi Canon y una óptica 70-300.

Las fotos no son espectaculares, pero sin dudas demuestran lo mucho que disfrutamos tanto niños como adultos de la exhibición. Acá puedes ver el resultado de que practicamente todos los presentes jugaramos a ser fotógrafos.

Hoy, justo mientras descargaba las imágenes, me enteré de la triste noticia de que una de las naves se había precipitado contra el mar y de la posterior aparición de los dos pilotos que la conducían sin vida. No pude evitar recordar las muchas veces que pensamos e incluso dijimos “parece que va a caer al mar”, “casi chocan entre sí” y “le pasó por al ladito al edifico”…

Es muy triste ver como una excelente idea para brindar ese entretenimiento gratuito y de calidad que tanta falta le hace al pueblo dominicano, pasa a ser una tragedia.

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Reencuentro intencionalmente provocado

abril 22, 2012

Estando en Madrid me hice amiga de varios dominicanos, allí nos reuniamos o salíamos con mucha frecuencia, ¡era fácil! pues en pocas palabras sólo nos teníamos a nosotros mismos. Ahora, de vuelta a la isla la cosa se complica, se tienen trabajos demandantes, muchos están atrapados en la vida de agencia o de medios o de cliente… Y todos tenemos nuestro pseudo mundillo uber ocupado y absorbente.

Tras la segunda versión de las llamadas “Noches Madrileñas” en mi casita (juntaderas cuyo motivo es recordar, extrañar, revivir y compartir los mejores momentos en nuestra antigua ciudad de acogida) me di cuenta de que las había armado ambas veces con los que vinieron en los años 2-3 de mi estadía en España, que me reunía más con ellos que con los del primer año y eso me apenó mucho. Por ello tomé la iniciativa hacer de manera intencional un reencuentro y pensando en uno de los lugares clave de nuestra vida como grupo por los Madriles (por el precio evidentemente) salió el que sería el tema de la noche: ¡los montaditos!

Así fue como nos regalamos un espacio entre sonrisas y buena vibra, entre recuerdos del pasado, cuentos de todos los tiempos y actualizaciones sobre el presente. Confieso-les que mi capricho fue cumplido y fue sin dudas una linda noche que a mi entender debe repetirse.

Como de esperarse, debía constar para el record y por si les cabe la duda acá la evidencia:

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De como duele el dolor propio

septiembre 29, 2011

El se quejaba de su soledad,
de que tenía todos los recursos para disfrutar de una vida sin agobios pero no tenía con quien compartirla.

Ella se quejaba de sus deudas,
de que tenía todos los amigos y planes pero no tenía dinero ni energía para llevarlos a cabo.

Ambos envidiaban los problemas ajenos y pensaban que en los zapatos del otro estarían mejor y es que por empáticos que querramos ser, es nuestra naturaleza ser inconformes y egocéntricos.

La verdad es que al final el único dolor que nos duele es el propio, independientemente de su magnitud.

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Cibercitas emocionantes

julio 14, 2011

En mi última etapa madrileña hubo un grupo de personas clave: mis twitteros piratas, aquellos que conocí en el Twittmad y que se terminaron siendo de mis más queridos amigos. Ya antes hablé de ellos en los post “Por culpa de las redes sociales” y “La más linda despedida“.

Cualquiera pensaría que por la distancia este grupo de frikis que tanto quiero desaparecería de mi vida (al menos hasta que la liaran y vinieran a visitarme). Hoy han demostrado que ni distancia ni 8/4 cuando en una de las reuniones en el Irish Rover (la primera “formal” tras mi retorno a casa) llevaron una portatil y montaron una videoconferencia para que “estuvieramos los de siempre”.

Como me hubieran pillado hormonal fijo que me hubieran visto bañada en lágrimas y es que es un lujazo tener amigos así, que siempre sepan buscar las mil y una formas de agradarte y que pasan olímpicamente de los obstaculos que se interponen al poder disfrutar un buen ratito en grupo.

Acá una foto del momento, con pésima calidad pero inmenso valor emocional (si se fijan estoy en el cuadrito de abajo) y una de los presentes en esta primera cibercita grupal.

Confieso sinceramente que no puedo quejarme, porque tanto aquí como allá tengo gente maravillosa que me hace preguntarme: con amigos así ¿quién necesita más?

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Tras una linda despedida vino una bienvenida sorpresa

julio 2, 2011

Había mencionado mi despedida de Madrid, pero por falta de fotos no les había contado que me hicieron una bienvenida sorpresa a Santo Domingo el lunes 20 (llegué el 19 en la tarde/noche). Para mi esa fue la semana de “sorprendamos a Maricha”, lo cual está MUY bien y fue MUY divertido. Mis amigos más cercanos (on y offline) de mi etapa Madrileña aprovecharon su actual residencia en el país, se reunieron y me recibieron con muuucha comida (adaptación vegetariana de una receta típica que me encanta), una tarta inmensa, vinito y súuuuuper buen rollo.

La verdad es que hay gente que andará sola por la vida, pero esta personita que escribe no puede quejarse de sus amigos (tanto locales como extranjeros), de los detalles que tienen y de la forma en que saben expresarme su cariño.

Sólo me queda una cosa por reiterarles: ¡Gracias a todos, ustedes son lo más :*!

Dejo tres de las fotinas, cortesía de Alexei Tellerías, para que no se quejen.

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La más linda despedida

junio 20, 2011

Llegué al aereopuerto cansada, agobiada, estresada, como se llega cuando se despide una de aquello de lo que realmente no quiere despedirse. Mis acompañantes me dejaron en lo que aparcaban para que me fuera integrando a lo que posteriormente descubrí era una inmensísima y horrible fila.

Recibí la llamada de un amigo, una de esas que te alegra aunque era de esperarse y unos diez minutos después vi a alguien que parecía ser él. No tenía sentido así que busqué enfocar mis ojos y al hacerlo detecté otro rostro conocido, y otro, y otro, y otro, y otro… Eran parte de mis twitteros, mis piratas habían planeado una despedida sorpresa en el aereopuerto porque al parecer se negaban a que me fuera sin darme un último abrazo.

Yo no soy muy de llorar en público, incluso lo evito a toda costa sobre todo si estoy entre conocidos, pero la sorpresa me pudo y brotaron de mis ojos inmensas lágrimas. No lo creía, pero de esa manada de locos todo era de esperarse, me habían pillado “fuera de base” y la mezcla entre moqueos lacrimógenos y una sonrisa de idiota lo ponía en evidencia. Me habían llevado su cariño, su compañía, su alegría y una rosa roja. Me acompañaron en la larga fila, me ayudaron con el equipaje y posteriormente me contaron parte de la historia.

El viernes habíamos hablado de ir a por unas cañas, pero mi agotamiento me dejó sumergida en una siesta de la que no salí hasta pasada la media noche y evidentemente no pudimos quedar. Ellos lo hablaron entre sí y contactaron a mi hermano, que también está fuera del continente y los refirió a mi cuñada. Si, la misma que me llevaba al aereopuerto era cómplice (¡que bien guardó el secreto esa malvada!) y entre todos (algunxs que no pudieron ir incluso) fueron sacandome información.

Aquellos que alguna vez fueron desconocidos ahora son mis amigos, y unos tan especiales que en un día con sentimientos agridulces me dejaron llena de cariño y agradecimiento por el linditísimo gesto. Confieso que ellos se han convertido en una de mis mayores “pérdidas” con el cambio de continente.

Si antes por motivos laborales era defensora de las redes sociales tras haber encontrado a ese maravilloso grupo no hay quien me quite la idea de que en ellas si se pueden crear relaciones tan reales como las emociones que experimenté en la que considero ha sido mi más linda despedida.

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Día cero

junio 19, 2011

Ha llegado el día cero, el más esperado y temido por mi en las úiltimas semanas. El culpable de ese sabor agridulce que me invade, por el que estoy inmersa en el fabuloso dilema de “me quiero ir, pero me quiero quedar”.

Ha llegado el día cero, el de cambiar de vida e iniciar una nueva etapa o al menos intentar sentar las bases para poder hacerlo. Fueron casi tres años, muchos recuerdos, vivencias, porquería material de la que hace imposible el deprendimiento, oportunidades, aprendizajes y amigos.

Ha llegado el día de darle las dracias a todos los que hicieron que estos tres años me marcaran tanto, a quienes formaron parte de este capítulo que hoy concluye. El día de, con lágrimas en los ojos, darle un hasta siempre a Madrid.

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