Posts Tagged ‘cambios’

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¿Estamos en guerra? o la pérdida de la inocencia infantil

marzo 22, 2012

Ayer mientras cuidaba a mis sobrinitos explotó un transformador eléctrico creando un impactante estruendo que retumbó con todo y eco en nuestros oídos.

Mi sobri mayor, de unos casi 10 años con cara de espanto y miedo preguntó amodo de susurro “Tita, ¿qué fue eso? ¿estamos en guerra?” a lo que no pude más que enternecerme y responder bañada de ironía y sarcasmo “¡claro mi amor, espero que disfrutaras mucho de tu familia y amigos!” Ella me miró por unos segundos confundida y luego dijo “¡me estás ‘tripiando’! ¡yo sé como tu eres! Unos minutos después tras un comentario que ahora mismo no recuerdo, me dijo “¡deja la metáfora y dime la verdad”

No salí del asombro por distintas cosas…
Primero, que en esta época no se puede tener una infancia ingenua como la que recuerdo haber tenido pues la sobre información hace que los niños entiendan conceptos como la guerra y pierdan parte de la inocencia.
Segundo, que sepan comprender tan rápidamente el sarcasmo y la ironía, y hasta identifiquen las figuras literarias como tales.

Joder, mi infancia la recuerdo corriendo por las callejuelas de mi barrio, pillando animalitos en los “bosques” (terrenos inhabitados) y juegando a sanganadas que hoy me delinean sonrisas en el rostro.

Será que “todo tiempo pasado será mejor” o que simplemente no estamos 100% preparados para asimilar y aceptar la velocidad a la que cambian las cosas en esta era. Yo al menos no lo estoy y lo noto en los pequeños momentos en los que reflexiono las marcadísimas diferencias entre el mundo en el nací y en el actualmente vivo, esos en los que me casi deprimo al pensar ¿dónde crecerán mis futuros hijos y nietos?

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Del 11 al 12

diciembre 31, 2011

Sobre el 2011 hay poco que decir y es que todo -al menos en mi vida- puede resumirse en una sola palabra: CAMBIOS.

Me pasé la mitad del año en el viejo mundo y la otra mitad en medio del Caribe, exploré distintas posibilidades laborales y hasta en lo sentimental hubo un borrón… ¡y una cuenta nueva! 🙂

Si bien no puedo decir que fue un mal año, porque mis seres amados siguen a mi lado, sigo física e intelectualmente intacta y he adquirido una amplia colección de vivencias; tampoco puedo decir que fue uno bueno pues pasé amargos y angustiantes momentos en varios períodos, que me hicieron tomar decisiones difíciles.

Lo que queda claro es que crecí, aprendí y maduré (quizá hasta más de lo que hubiera deseado). Me enfrenté a mi misma y me vi en la necesidad de contraponer la realidad a la fantasía, lo posible de lo deseado, de redefinir lo que es aquí y lo que es allá, de replantearme metas y de salir a flote.

Para el 2012 tengo una sola expectativa y es que se porte mejor quel 2011, no sólo conmigo, sino con todos. Y cuando digo todos me refiero a la gente que fue maltratada con catástofes naturales, a quienes tenían sus ahorros en instituciones financieras que hoy no son más que recuerdo, a quienes tenían su pan de cada día asegurado con empleos ahora inexistentes y a quienes buscaron sin éxito continuar un crecimiento y una expansión profesional o personal.

Empapense de optimismo, de fuerza, de energía, den lo mejor de si y planteense metas realizables pues querramos o no empieza una nueva etapa en unas pocas horas. ¡A por ello mis queridos!

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¿Quieres leer lo que escribí un día como hoy en años anteriores?
2010: Un año…
2009: Tempus Mutationis.

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Cambio de vida

junio 25, 2011

Cuando uno cambia de entorno no sólo deja un lugar, deja sensaciones, elementos culturales y gastronómicos, costumbres, hábitos y una infinidad de cotidianidades que hacen difícil el acostumbrarse a lo nuevo. Pero lo peor es que uno deja gente: colegas de trabajo, amigos, familiares, y a veces a esa “persona especial”.

La ausencia de esa gente es la que hace todo más difícil, pues aunque (como en mi caso) vuelvas a donde aquellos que estuvieron a tu lado toda tu vida, en el fondo se siente como si dejaras tu verdadera vida detrás.

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La muerte cambia la vida

marzo 9, 2011

Quienes siguen mis posts seguro pensarán dos cosas:
1.Tengo una fuerte racha creativa y 2. estoy fatalista.

Lo primero es una verdad absoluta que propongo hagan como estoy haciendo yo: disfrútenla mientras dura. Lo segundo… ¡es falso! Podemos echarle la culpa a cambios en mi realidad o a nuevas personas que me proponen temas de conversación y vivencias distintas a las habituales y que son -en cierto modo- responsables de lo primero.

Y ya entrando en materia…
¿Por qué digo que la muerte cambia la vida si para muchos lo que hace es acabarla?
Pues como todo depende del cristal con que se mire: si eres quien muere sin lugar a dudas no hay vida que cambiar, si eres quien queda vivo ten por seguro que la muerte de alguien cercano cambiará radicalmente tu existencia.

La muerte tiene la capacidad de hacer que quienes la experimentan de cerca se vean en la necesidad de transformar su entorno, cotidianidad, sentimientos, forma de pensar y de sentir, lo cual resumido (sin tener que hacer uso de la inteligencia) es la propia vida.
Algunos se van hacia lo religioso, otros a lo espiritual, muchos incluso a lo físico. Lo que queda claro es que nadie queda exento de cambiar y esto no debe preocuparnos ni asustarnos, por el contrario, pues no sólo es normal, sino que en cierto modo hace honor a quien se ha ido de nuestro lado.
Si continuaramos iguales sin querer los declararíamos insignificantes, al transformar nuestra esencia los colocamos en un lugar especial y damos razón de ser a su partida. Piénsenlo y háganse el favor de dejarse sentir, que por experiencia personal les digo: pocas cosas son tan dañinas para el alma como las lágrimas reprimidas.

Acá el diseño que hice para el tema.

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Engaño Temporal

noviembre 7, 2010

A veces el tiempo engaña y nos da la sensación de que pasa más rápido de lo real.

Esta semana por ejemplo, no creo que esté a sólo 7 días de la anterior, tengo la sensación de que han pasado TANTAS cosas, he conocido a tanta gente, tantas pequeñeces han experimentado un cambio que no puedo comprender como todo se ha podido suceder en tan breve espacio temporal.

Esperemos que así continúe hasta el 2 de diciembre, que el tiempo vuele y me devuelva allí a donde realmente quiero estar en este momento. Y que siga la intensidad de lo cotidiano, que claro, tras ser magnificado deja de serlo. Porque con este ritmo de vida, siento que vivo más y hasta mejor.

Mientras por acá seguimos disfrutando, imaginando, creando y viviendo, mientras suena en mi cabeza Alex Ferreira que dice: Y todo pasó tan rápido, bienvenida a la velocidad

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Cambios de un año

junio 25, 2010

Como cambian las cosas en un año…
No estoy en la misma casa / ni con el mismo compañero / ni con el mismo puesto de trabajo / ni con el mismo sueldo / ni con las mismas responsabilidades / ni con los mismos objetivos académicos / ni con la misma rutina / ni con el mismo entorno social / ni con los mismos panitas de fiestar / ni con los mismos bares frecuentados / ni con la misma música en mi ipod / ni con la misma cantidad de familiares / ni con el mismo físico / ni con los mismos anhelos / ni con…

Parece que las únicas cosas que están iguales hoy 25 de junio son el amor de la familia, los amigos verdaderos, el jefe y el hot topic de la muerte de Michael Jackson.

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A la defensiva

mayo 11, 2010

Hay veces que los astros, planetas o no sé qué se alinean, teniendo como consecuencia una serie consecutiva de incoherencias unidas sólo por la coincidencia y por el sujeto a quien le acontecen.

Anoche me ha tocado a mi ser este sujeto y tras casi una paliza de sucesos extraños y totalmente fuera de lo cotidiano acabé casi convirtiendome en mujer lobo, Hulk, Frankenstein, Mr. Hyde o cualquier monstruo raro y atemorizante.

Es interesante el ver cómo cambiamos al percibir actitudes, muchas de las cuales probablemente están sólo en nuestra cabeza, que nos recuerdan a ciertas personas de nuestro pasado. Es como cuando un virus entra al cuerpo que este busca defenderse a toda costa; así mismo pasa con nuestros seres, con nuestra cajita de sentimientos que se cierra con llave y despliega herramientas de seguridad dignas de un museo de alta calaña.

Me apena ver como los traumas del pasado se superan pero dejan huellas, heridas que si por alguna extraña casualidad son tocadas, hacen que nuestro universo se salga de su eje, convirtiéndonos en defensas, ejércitos o lo que sea que impida que se repita una desagradable historia.

¡Que feo que como seres humanos hacemos daño sin mirar qué tanto se perjudica al prójimo! ¡que triste que no sepamos –o peor aún- no intentemos enmendar los desastres que vamos causando en la vida de los demás! Tan solo espero que algún día aprendamos a hacerlo y quizá ese día seamos mejores personas.

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