Posts Tagged ‘enfermedad’

h1

Esclavos de nuestros cuerpos

mayo 27, 2011

Algunas personas tenemos el defecto de ser esclavos de nuestros cuerpos, y aunque esto suena muy sensual, sexual y pasional, en este caso no me refiero a ninguno de estos calificativos.

Por desgracia, dentro de nuestra humana composición, tenemos ciertas desventajas que a veces nos hacen mas sensibles de lo deseado. En mi caso puedo citar como una de mis mayores debilidades a mi sistema respiratorio, incluyendo dentro de él a las alergias.

Si llueve, estoy jodida, si el clima está muy seco también, si hay cambios bruscos en la humedad ni les cuento, y hagan ustedes la matemática de qué tan catastrófico es esto, sabiendo que soy isleña y de clima tropical. Siento que si Darwin hiciera ahora el juicio final de las especies, aquellos alergiosos y respiratoriamente sensibles como yo lo tendrían bien jodido. Por fortuna vivimos en una epoca donde mal que bien nos apañamos con los medicamentos, y aunque a veces esto significa andar por la vida con una nota de antialergicos, tambien significa (en muchos casos) seguir vivos.

A quienes empatizan con mi desgracia ¡lo lamento!, a los demas les exhorto a que disfruten de su fortaleza, que aunque ya no les ayuda tanto en la selección natural, no deja de facilitarles la vida.

Y bueno, mientras yo sigo debatiendome entre estornudos y lagrimeos involuntarios, les deseo que tengan un buen finde, que se cuiden y que hagan lo posible (buena limentación y ejercicio incluídos) por mantener una existencia saludable.

Anuncios
h1

Para el vigor sexual y otras enferemedades. 100% Dominicana

marzo 29, 2011

En mi viaje navideño a Santo Domingo me encontré con esta joya. Quiero que lean detenidamente la etiqueta de esta Mamajuana y hagan un breve análsis de sus propiedades. I just LOVE it! 😉

Y para que se rian aún más también les cuelo algunas fotos de otros “productos ofertados allí”. Que conste que eso era un colmado de la Lincoln (una especie de local como la alimentación y frutos secos madrileña) dígase que tampoco era en ningún lugar extraño.

Confieso que al ver estas fotos pienso: ¿será que en mi país somos borrachitos y mega sexuales? :/

h1

Estar enfermo apesta

marzo 7, 2011

La vida que normalmente ves de colorines se convierte en duotono. La alegría es sustituida por el dolor, por ese sentir como si te hubiera pasado un camión por un miembro y que el malestar reflejo se extiende por el resto del cuerpo, por esa sensación de que no hay un solo centímetro de ti que no esté experimentando incomodidad.

Pasas de lo cotidiano pues perdiste el apetito, las cosas no saben ni huelen a nada y por tanto todo te da un poco igual. Te dan ganas de ir a que te arranquen la nariz, la garganta, los pulmones o todos los anteriores si te prometen seguir viviendo sin ellos. Y sientes una necesidad física de reposo que el resto del mundo no entiende más que como ganas de procrastinar, pues ellos no ven que te pesa hasta la existencia misma.

Estar enfermo apesta cuando eres un adulto que tiene que seguir la rutina a modo zombie, a velocidad cero, sin capacidad de comprender más que las razones que te han hecho salir de casa. Y fantaseas con volver a ser un crío que puede irse a la cama de su madre y recibir sus mimos curativos, sus caricias mágicas que hacen que -aunque sea por un nanosegundo- el dolor se detenga, y ansías volver a consumir sus alimentos milagrosos que pese a no poder percibir sensorialmente más que su textura, te transmiten el amor con que fueron hechos.

Por fortuna no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante y tras unos días de eclipse volvemos a ver el sol, proceso no menos molesto pues cuando se está a oscuras hasta la luz -por buena y necesaria que sea- hace daño a los ojos.

h1

El comer en tiempos del cólera

diciembre 16, 2010

Actualmente hay una paranoia generalizada por los casos de cólera que han ido apareciendo en la República Dominicana, aunque la crisis ha tenido como punto de origen Haiti, nosotros somos un poco ¡los únicos vecinos! y por tanto algo así como los siguientes en la lista.

Comer y cocinar en estos días es complicado.
Si antes se tomaban medidas para evitar salmonelas y amebas, ahora la prevención se vuelve casi exagerada: primero lavar bien con agua de la llave, luego con agua potable (no, acá no es potable el agua del grifo) y posteriormente con agua potable y unas gotitas de cloro. ¡Todo un ritual para comer un simple tomate!

Lo del agua potable si que es un verdadero lío. Yo que me acostumbré a que si tengo sed abro la llave y me pego un trago, tengo dos años y tanto haciéndolo y ¡somos animales de costumbre! Pues acá tengo sed, abro la llave, me sirvo un vaso y cuando me lo llevo a la boca viene la imagen de mi madre gritando NOOOOOOOOO y tengo que tirar el líquido y servirme del que está en el refrigerador porque sino ¡me puedo enfermar!

Y lo peor: yo soy vegetariana, la mitad de los alimentos que consumo estando en la calle son crudos y mi adorada madre ha optado por echarme un Tutankamón, me dijo: “bueno, yo que tu no comería crudos en la calle” y la experiencia ha demostrado que cuando la malvada hace eso y opto por ignorarla no sucede nada bueno. O sea que en pocas palabras estoy jodida y las pocas opciones se vuelven casi escasas.

En fin, que “el comer (y cocinar) en tiempos de cólera” se ha vuelto toda una novela, una odisea que no me apetece nada y que complica en sobremanera la existencia. Bien que creemos conciencia y que busquemos la prevención como la mejor medicina, pero creo tampoco es para vivir en pánico, que eso si que no mola nada.

h1

A mal tiempo: ¡resfriado!

junio 12, 2010

Ante una semana casi completa de lluvia he de reconocer que no soy fan de los días grises salvo en condiciones muy específicas, como estar con la pareja acurrucaditos en la cama o en el sofá acompañada de la familia con chocolate caliente (preferiblemente con marshmallows) y una buena peli.

Esta semana de cambio climático fue fatal.
De hacer mis 40 minutos de ejercicio pasé a estar tirada en la cama, no por vagancia, sino porque claro si estás a 32º ¿cómo sales a la calle? Pues con una tshirt, pantalones fresquitos y uns zapatos que no den mucho calor, ¡es lo lógico!

Pues imaginense el panorama: sol radiante y vestimenta veraniega, entras a un lugar cerrado, pasan varias horas y cuando sales: ¡oh sorpresa! lluvia, viento y varios grados menos en la temperatura.
Obviamente al cuerpo eso no le hizo mucha gracia y se manifestó, por lo que ahora estoy en cautiverio, ante un toque de queda casi general a ver si no me da muy fuerte el resfriado que pillé.

Hoy decidí que no me movería de esta casa ni Dios, pero para hacer afirmaciones tan rotundas hay primero que estar seguro de que los elementos que permiten el “vegetar” en el finde están cubiertos.
En mi caso estoy jodida, porque ya practicamente no me queda comida y ya estoy en la fase de servilletas en el baño porque se acabó el papel higiénico (¿divertido no?).
¿Qué quiere decir esto? Pos que los dioses se rieron en mi cara y dijeron ¿ahhh con que no te mueve ni Dios? Hahahahahaha, puf ¡despensa vacía!.
Pero bueno, es lo que tiene vivir sola.

En días así es que más extraño a mi súper madre, que de tan solo escucharme estornudar ya tenía un poleo-menta preparado y si veía que se seguía complicando el asunto, en poco rato ya había alistado todo para que pudiera comerme una sopita revitalizante al día siguiente.
Y ahí habla mi conciencia:
Maricha ¿tu no querías Madrid? ¡toma Madrid entonces!
Mietras la escucho bajo la cabeza, termino de cocinar el almuerzo y me preparo psicologicamente para dejar por un rato la guarida, en lo que busco provisiones…. ¡pues no hay de otra!.

A %d blogueros les gusta esto: