Posts Tagged ‘extrañar’

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Homesick

marzo 1, 2011

Ayer tras un día cansino y de agenda repleta, me puse -como habitual en este tipo de circunstancias- un tanto homesick. Me dieron ganas de estar echada en la cama con mi madre mimandome (si, soy la personificación de la hijita de mami en ese sentido) o jugando con mis sobrinos a quien sabe qué que jugaran en estos días.

Y tras darle un poco de mente salí con esto, un visual de cómo me sentía. Espero que les guste pues quizá vienen más de este tipo ya que me atrae la idea de hacer una que otra colección… Ya veremos.

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Simplemente les extrañas…

octubre 12, 2010

Miras a un lado,
miras a otro
y ves que todo lo que antiguamente te rodeaba ha cambiado,
que tu entorno no parece tuyo.

Tu gente, la de siempre,
ya tiene prioridades que nada se asemejan con las de cuando tu compartías con ellos.
Ya hay comprometidos,
matrimonios,
nuevas familias,
bebés,
incluso a veces más de uno y de dos.

Y te preguntas
¿cómo puede todo estar tan distinto?
¿cómo pueden ellos pensar tan diferente?
y no entiendes nada,
pero nada de nada.
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A mal tiempo: ¡resfriado!

junio 12, 2010

Ante una semana casi completa de lluvia he de reconocer que no soy fan de los días grises salvo en condiciones muy específicas, como estar con la pareja acurrucaditos en la cama o en el sofá acompañada de la familia con chocolate caliente (preferiblemente con marshmallows) y una buena peli.

Esta semana de cambio climático fue fatal.
De hacer mis 40 minutos de ejercicio pasé a estar tirada en la cama, no por vagancia, sino porque claro si estás a 32º ¿cómo sales a la calle? Pues con una tshirt, pantalones fresquitos y uns zapatos que no den mucho calor, ¡es lo lógico!

Pues imaginense el panorama: sol radiante y vestimenta veraniega, entras a un lugar cerrado, pasan varias horas y cuando sales: ¡oh sorpresa! lluvia, viento y varios grados menos en la temperatura.
Obviamente al cuerpo eso no le hizo mucha gracia y se manifestó, por lo que ahora estoy en cautiverio, ante un toque de queda casi general a ver si no me da muy fuerte el resfriado que pillé.

Hoy decidí que no me movería de esta casa ni Dios, pero para hacer afirmaciones tan rotundas hay primero que estar seguro de que los elementos que permiten el “vegetar” en el finde están cubiertos.
En mi caso estoy jodida, porque ya practicamente no me queda comida y ya estoy en la fase de servilletas en el baño porque se acabó el papel higiénico (¿divertido no?).
¿Qué quiere decir esto? Pos que los dioses se rieron en mi cara y dijeron ¿ahhh con que no te mueve ni Dios? Hahahahahaha, puf ¡despensa vacía!.
Pero bueno, es lo que tiene vivir sola.

En días así es que más extraño a mi súper madre, que de tan solo escucharme estornudar ya tenía un poleo-menta preparado y si veía que se seguía complicando el asunto, en poco rato ya había alistado todo para que pudiera comerme una sopita revitalizante al día siguiente.
Y ahí habla mi conciencia:
Maricha ¿tu no querías Madrid? ¡toma Madrid entonces!
Mietras la escucho bajo la cabeza, termino de cocinar el almuerzo y me preparo psicologicamente para dejar por un rato la guarida, en lo que busco provisiones…. ¡pues no hay de otra!.

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Extraño

marzo 18, 2010

EXTRAÑO

Pero…
¿a quién extraño?
a los compañeros de aventuras
a las amistades de infancia
a los fantasmas del pasado
a los familiares distantes
a nuestros muertos.

Miro hacia atrás y los veo a todos.

Me veo a mí misma
y no soy yo
porque soy distinta.

Y no son ustedes
porque han cambiado.

Y aquellos “nosotros”
Son meros recuerdos.

Y aquellos anhelos
son presente
o simplemente no son y probablemente nunca sean.

Sin embargo,
Al observar mi vida
He de confesar que no cambiaría nada
Pues lo bueno fue excelente
Y lo malo…
es mi raíz.

Miro hacia atrás con lágrimas en los ojos y sonrisa en los labios
Con sentimientos encontrados, contradictorios y rotundos.
Triste pero alegre, nostálgica y soñadora.
Y extraño…
s
i
m
p
l
e
m
e
n
t
e
extraño.

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Desfile de Carnaval

febrero 14, 2010

El domingo más cercano al 27 de frebrero, desde que tuve uso de memoria hasta que la niñez se alejó de mi, María Santana se calzaba con sus alpargatas marrones, un vestido que hoy sería considerado vintage y me agarraba la mano, para llevarme Gómez bajando al Malecón de Santo Domingo, donde se celebraba el desfile de carnaval.

Ella fue en algún momento la nana de mi madre y trascendió hasta ser una abuelita más para mi y mis hermanos. Recuerdo como, disfrazada o no, me llenaba de ilusión ir al desfile y que con el pasar de los años le discutía, porque ya no quería tener que sostener su mano para cruzar la calle, decía que podía hacerlo sola, sin su ayuda, cosa que a ella le molestaba muchísimo.

Ayer fue el desfile inagural del carnaval de Madrid, fui con un grupo de amigos y me sentí niña de nuevo.
No dejaba de exclamar ¡GUaaaaU! cada vez que pasaba alguna hermosa carroza o algún disfraz interesante.
Me encantó la experiencia y durante toda la velada no dejé de pensar en cuánto hubiera disfrutado mi viejita estando a mi lado y en lo que hubiera dado yo por sostener su mano y contemplar la emoción expresada en su rostro. María Santana tiene casi 10 años físicamente fuera de mi vida, pero ayer su presencia en la Gran Vía era tan palpable como la mía.

¡Qué irónico es que la mayoría de los momentos que más disfrutamos son al mismo tiempo los que más nos llenan de nostalgia por la ausencia de los seres amados!

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Nebrija de noche

febrero 10, 2010

Que extraño se siente caminar de noche por aquel recinto en el que por un año estudié, ese en que experimenté tantas emociones.
Es tan distinto a cuando vine por primera vez, ¡soy otra! he cambiado, mi círculo social es distinto y caminar por esa casa de estudios que en su momento nos hizo coincidir me llena de nostalgia, pero no niego que en paralelo me hace sentir fuerte, sobreviviente.

Caramba, ¡estoy persiguiendo un sueño! y pese a las adversidades sigo aquí.

Lo he dudado, he casi caído en la tentación de rendirme, pero aparentemente la vida tiene algo MUY bueno guardado para mí porque 16 meses después aún me permite encontrar la energía para mantenerme andando.

Mientras tenga razones para continuar este camino, lo seguiré, porque como he dicho en ocasiones anteriores no sé adonde voy, pero dentro de mí siento que estoy cada vez más cerca de adonde debo llegar.

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Pendientes

febrero 8, 2010

Te escucho en mi mente…

Tus palabras se repiten cual disco rallado en mi cabeza
¿por qué lo dices? ¿por qué ahora?

No dejo de leer una y otra vez tus recientes confesiones
y al mismo tiempo lanzo preguntas al vacío
¿hasta qué punto nos olvidamos?
o mejor dicho, nos seguimos evocando.
¿Será que continuamos como ese ítem en el checklist?
como ese “pendiente” quizá irrealizable.

Años después dices sentirme viva en tu recuerdo
he de confesar que por momentos aún te pienso
no puedo prometerte nada
pero si la vida nos pone bajo el mismo contexto
quizá seamos capaces de darnos esa oportunidad que ansías
y brindaremos, con whisky en mano
por el pasado que es presente y que con algo de suerte será futuro.

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