Posts Tagged ‘fantasia’

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Mis Fantasías

octubre 3, 2013

Desde hace algunos meses, si no ya años, he estado creando una serie de garabatos (doodles) que cada vez van adquiriendo una personalidad más definida y casi propia. Generalmente dibujados en papel y tinta, éstos han sido bautizados como “Fantasías” pues no son más que lugares fantásticos en los que se destaca una exótica vegetación y curiosos seres.

Mis “Fantasías” están habitadas por ITs o Cosos, que pueden bien estar enteros o descompuestos y cuyos órganos suelen colgar de algún extremo. Los Cosos no son una especie definida pues así como te puedes encontrar un IT humanoide, te lo encuentras del reino animal o vegetal. Su hábitat varía encontrándonos con ambientes y jardines tanto terrestres, como aéreos y marinos.

Te invito a conocer algunas de mis Fantasías, parte del universo paralelo que nace cuando me encuentro ante un papel en blanco y una cabeza colmada de ideas.

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Volver a soñar

agosto 5, 2011

A veces en nuestras vidas hay situaciones, personas o entornos que opacan nuestro brillo natural, nuestras ganas de sonreir, nuestra alegría y energía positva. Por fortuna cuando pasamos por uno de esos descargadores solemos encontrarnos con un algo, alguien o donde que nos devuelve a nuestro estado original.

Imaginense lo rico que es salir de lo cotidiano y cometer idioteces de la pubertad, como dejar de dormir para tener una buena conversación, como salir con lxs colegas cuando físicamente no te sientes tan bien, como beberte esa copa extra que sabes que no te quitará la sonrisa del rostro durante toooda la noche, como caminar bajo la lluvia…

Con frecuencia olvidamos que parte de lo lindo de crecer es tener la capacidad de disfrutar de un montón es experiencias y cometemos el error de centrarnos sólo en aspectos como convivencia en pareja o vida laboral.

Les recomiendo que hagan un día alguno de esos ejercicios y ¿por qué no?: dejar de dormir, para volver a soñar despiertxs.

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De los sueños y utopías

junio 29, 2011

No sé si les ha pasado el tener que vivir la extraña sensación de estar como en un sueño, sabiendo que es un sueño, y decidir seguir durmiendo con una sonrisa, porque el panorama que se les presenta es tan agradable que prefieren vivirlo aunque lo hagan con cautela, pues en el fondo temen que eventualmente tendrán que despertar.

¿Qué se hace en ese momento?¿se despierta de inmediato a la triste realidad o se disfruta de un hermoso sueño sabiendo que puede que sea mera fantasía?

Hoy escuchando Carne Cruda, mi programa radial favorito (emitido en RNE3) dijeron algo que me fascinó y que (salvo que sea el sueño escribiendo por mi) creo va un poco en esta línea:
¿Qué son las utopías? son el horizonte. Si caminas 10 pasos adelante estará 10 pasos más lejos entonces ¿para que sirven? ¡para que sigamos caminando!

Así que (cual publi de tv) ¡sirvamonos un vaso de Whisky Sour and let’s keep on walking! que en esta vida no tiene sentido alguno el quedarse parado.

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Estar enfermo apesta

marzo 7, 2011

La vida que normalmente ves de colorines se convierte en duotono. La alegría es sustituida por el dolor, por ese sentir como si te hubiera pasado un camión por un miembro y que el malestar reflejo se extiende por el resto del cuerpo, por esa sensación de que no hay un solo centímetro de ti que no esté experimentando incomodidad.

Pasas de lo cotidiano pues perdiste el apetito, las cosas no saben ni huelen a nada y por tanto todo te da un poco igual. Te dan ganas de ir a que te arranquen la nariz, la garganta, los pulmones o todos los anteriores si te prometen seguir viviendo sin ellos. Y sientes una necesidad física de reposo que el resto del mundo no entiende más que como ganas de procrastinar, pues ellos no ven que te pesa hasta la existencia misma.

Estar enfermo apesta cuando eres un adulto que tiene que seguir la rutina a modo zombie, a velocidad cero, sin capacidad de comprender más que las razones que te han hecho salir de casa. Y fantaseas con volver a ser un crío que puede irse a la cama de su madre y recibir sus mimos curativos, sus caricias mágicas que hacen que -aunque sea por un nanosegundo- el dolor se detenga, y ansías volver a consumir sus alimentos milagrosos que pese a no poder percibir sensorialmente más que su textura, te transmiten el amor con que fueron hechos.

Por fortuna no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante y tras unos días de eclipse volvemos a ver el sol, proceso no menos molesto pues cuando se está a oscuras hasta la luz -por buena y necesaria que sea- hace daño a los ojos.

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Aventura sin destino y sin horario

febrero 7, 2011

Desde que descubrí que en Madrid había un ticket que te ofrecía cantidad y ilimitada de viajes me dieron ganas de irme “a dar vueltas por la vida”, montarme un bus cualquiera y desmontarme cuando me apeteciera, cambiando de ruta y conociendo los rincones que normalmente no se conocen de la ciudad.

Tras más de dos años acá, por primera vez estoy con abono y sin curro/estudios, lo cual (como en este caso) no siempre es una desventaja, por lo que decidí sacarle provecho a este finde de clima perfecto y declararlo el ideal para cumplir esta fantasía. Sólo habría dos reglas: no había destino y no había horario. Era cuestión de montarse en un bus buscando llegar a cualquier lugar, para luego volver a montarse en otro y llegar a una nueva zona preferiblemente desconocida.

¿El objetivo? dejar de sentirme cucaracha bajo tierra y conocer la Madrid que se sale de los andenes del metro, esa que va de grandes edificios, pero también de casas de gente trabajadora, barrios de lujo u obreros, parques, monumentos, mercados, estaciones… Conocer todo lo que se sale del centro, esa fabulosa zona de confort (y diversión) que siento propia desde que llegué.

Sin prejuicio alguno, con ganas de cosas nuevas y tras ver lo hermoso que estaba el día ayer se me despertó esa chispa y me fui a por ello. Tras haberlo vivido confieso que intentaré repetir estas pequeñas aventuras pues son aptas para presupuestos reducidos, y como la mayoría de los buses ahora tienen internet gratuito, en el camino me buscaba detalles del destino al que iba y hasta me llegaba un poco de cultura del área.

Una vivencia 100% recomendada para espíritus libres que prefieren conocer el perímetro antes de juzgarlo, ahora… ¿se atreven ustedes a hacer lo mismo?

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Aquel que se permitió tener un corazón nómada

enero 14, 2011

Le era fácil soñar realidades distantes, desear lo imposible y fantasear con obtenerlo. El problema estaba cuando las distancias se acortaban, lo imposible se dibujaba en el horizonte y las fantasías se volvían obtenibles.

Entonces ya no era un sueño pues se perdían magia y misterio.

Ya no le apetecía tanto soñar, ni desear, y mucho menos fantasear. Por que lo que quería era vivir una ilusión y no una realidad. Por que le aterraba disfrutar de las exquisiteces que vienen de experimentar lo onírico.

Fue ahí cuando sacó la armadura cual guerrero medieval, cerro las puertas, aseguró las murallas y bloqueó cualquier acceso que pudiera tenerse hacia su interior. Preferió estar solo a pillarle el truco a una buena compañía y se justificó con nimiedades que no llegaban a satisfacerle ni a sí mismo.

Y se creía feliz, mientras estaba vacío. Sin darse cuenta de que permitió que su corazón fuera nómada y no le dejó ver -ni sentir- más allá de las fronteras de sus propios miedos.

A partir de entonces caminó solo por la vida, mirando -con tristeza- el pasado que no permitió ser.

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Pre-sueños que nos hacen mordernos el alma

diciembre 26, 2010

A veces una breve intervención en nuestras vidas cambia el sentido del subconciente y desata hermosos sueños que se sienten tan perfectos que da pena saber que es casi imposible hacerlos realidad.

Esa intervención evoca tantos buenos recuerdos que despierta la fantasía y nos sumerge en un cuento de hadas propio, con todo y principe naranja, contexto actual y final feliz. Y no nos damos cuenta del daño que nos hacemos al permitirnos recordar y soñar juntos, al destapar la caja de pandora que fueron nuestras pasiones y sacar a flote las frustraciones sobre las que que -sin externarlo- estamos dispuestos a trabajar.

Y nos soñamos perfectos y nos recordamos de ensueño y lo malo se evapora dejando sólo aquello que por un momentaneo lapso de tiempo nos permitió compartir la felicidad.

Pero no somos más que eso: recuerdos, sueños, distancias, fantasías improbables, anhelos y grandes tal vez. Y lo disfrutamos porque es lo que tenemos mientras nostálgicos por dentro nos mordemos el alma por no poder tener más.

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