Posts Tagged ‘hogar’

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Relaciones dañinas, pérdida del norte

junio 7, 2011

Hay relaciones dañinas, que no nos llevan a ninguna parte ni nos dejan seguir adelante con nuestro camino, que nos dan pequeños y adictivos fragmentos de felicidad mientras nos deterioran por dentro. Relaciones en las que creemos y por las cuales luchamos ciegamente, sin darnos cuenta que al hacerlo de ojos cerrados perdemos el objetivo. Esas relaciones nos ahogan a todos alguna vez en la vida, nos convierten en restos de lo que podríamos ser y lo peor que tienen es que no sólo se desarrollan con personas o seres vivos, sino también con objetos y hasta lugares.

El último es mi caso….
Me enamoré tan ciegamente de Madrid que comencé a correr sin rumbo y creo que ha llegado la hora de redefinir metas, de reevaluar objetivos, de perseguir sueños y no fantasías hiladas sobre quien sabe qué parte de mi cabeza.

Tras mucho analizar mi actual existencia llegué a la conclusión de que la España en crisis (y todo lo que implica) no me puede dar la estabilidad que necesito en este preciso momento de mi vida. Así que vuelvo a casa, a mi hogar, a encontrar el norte y a intentar dotar muchas cosas de sentido.

No suelo hacer esto, pero a mi relación con Madrid le pediré “un tiempo”. Por quien sabe cuanto dejo su magia y casi tres años de vivencias, pero por fortuna también dejo gente apreciada y puertas abiertas. Quizá terminemos para siempre, quizá estemos destinadas a estar juntas (como ciudad/persona), pero por desgracia no hay forma de saberlo ahora y sólo el paso de ese mismo tiempo que le pido podrá decir qué será de nosotras.

Estimadxs, tengo a bien (o mal, ¡ya ni sé!) informarles que a partir del 20 de junio volveré a mi cacho de isla, a esa amada y a la vez odiada patria que me llena y desgarra el corazón al mismo tiempo. Pues como bien cita mi tergiversación del refrán: por mi mejoría, hasta a mi casa volvería :).

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Mañana vuelvo a casa…

diciembre 1, 2010

Al fin llegó diciembre, mes malvado que tanto se ha hecho esperar.

Mañana, en sólo 24 horas estaré cerrando este año, estaré sin el estrés de los preparativos, porque lo que no esté listo ya no lo estará, porque el deadline ha llegado, y con él la alegría de lo que viene.

Se acabará este caos total, el sinfín de compromisos, el corre corre, la necesidad de absorberlo todo, la agenda llena de hasta luegos porque ahora se llenará de bienvenidas, de abrazos añejos, del pasado querido, del núcleo que da fuerza a mi existencia.

Aún desconozco el hasta cuándo, pero ante el porqué no caben dudas: hay que volver a las raíces y llenarse de vida, para luego seguir caminando. Mañana, mis queridos, vuelvo a casa, a mi única y verdadera casa: mi hogar.

Así que prepárense para esta aventura pues confieso que nunca he escrito desde allí, esta faceta bloggera sólo ha existido en Madrid y no sé yo cómo se me dará en Santo Domingo. ¡Ya veremos!

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Quisiera…

noviembre 9, 2010

Quisiera dormirme y no tener que hacer nada, vegetar, quedarme tranquila. No salir, no cocinar, no ordenar, no tener que “quedar bien” con nadie, no tener que preocuparme por los demás, ni si quiera por mí misma.

Quisiera dormirme y que fuera 3 de diciembre, levantarme en mi casa, con el sonido de los niños, sus besos y abrazos, sus historias fantásticas.

Quisiera tener el poder de cerrar los ojos, chocar las zapatillas tres veces y teletransportarme.
Escaparme de esta realidad que no me pertenece, de este limbo en el que actualmente floto. Escaparme a mi refugio de toda la vida y dormir, velada por la mirada de la madre amada, tras la alegría de la reunión familiar.

Lamentablemente hay 23 días de por medio, una mudanza, una oficina, clientes, amigos, familiares, chicos, casa y un cuerpo que me lo impiden. Y yo sólo quisiera desaparecer, pero no puedo.

Entonces no sonrío porque hoy no me apetece, en los días grises y fríos me resulta más difícil, tan sólo me queda soñar y desear que el aquí y el ahora no fueran los que son.

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20 cosas que quiero y/o NECESITO hacer

noviembre 6, 2010

Pensando es que falta menos de un mes para poder plantearmelas, he hecho una lista (si siempre hago listas de cosas por hacer) de aquellas cosas que siento le hacen falta a mi persona y que debo hacer para completarme. La mayoría están en orden, aunque algunas otras no y como verán muchas son sensaciones.

1. Abrazar a mi madre.
2. Conocer a mi nuevo sobrino.
3. Jugar con mis otros dos sobrinos.
4. Tener un almuerzo de domingo
5. Ir a la playa
6. Hacer un brunch con mis amigas.
7. Irme a beber con mis amigos.
8. No tener planes y terminar en la playa, montaña, carretera.
9. Que las visitas sorpresas me obliguen a irme de fiesta habiendo estado ya en pijama.
10. Conducir por el malecón de Santo Domingo mientras veo el atardecer y escucho buena música.
11. Acostarme en la cama de mi madre, conversar con ella y sentir que mis problemas no existen por un momentary lapse of time.
12. Poder confirmar mi presencia en todas las actividades que actualmente me pierdo.
13. No tener que usar abrigo, ni medias panty, ni botas y mucho menos bufandas y guantes.
14. Necesitar tener el bikini siempre a mano.
15. Comer de aquello que ha sido hasta hace dos años lo de toda la vida.
16. Beber cerveza “de verdad” (Presidente y Stella Artois) y ron a un precio “prudente”
17. Estresarme por el “a quien tengo que ver y/o visitar”, por intentar conectar con la mayor cantidad de gente posible.
18. Volver a sentirme madre, chofer, niñera y hasta cocinera.
19. Tener una buena conversación existencial en persona, fuera de código binario y caracteres en UTF-8.
20. Volver a casa.

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Esto es un sábado.

septiembre 25, 2010

Pues hoy si que he ten ido lo que en mi cabeza se define como sábado.

Me levanté tranquila y tarde,
desayuné un poco,
puse una lavadora ¡los jeans!,
hice unas diligencias fuera de casa
y volví.

Tendí la ropa,
puse las lentejas en la estufa
y el couscous en agua.

Barrí la casa y mi habitación,
puse un poco de orden
y a la lavar los suelos,
primero con el limpiador de turno,
luego con una mezcla que lleva amoníaco
y de ahi al baño hasta que estuviese limpio y reluciente.

De ahi caí de cabeza en la cocina que habría que comer algún día,
lavé los platos de ayer y de hoy,
terminé de cocinar y comí,
para posteriormente darme una siesta de casi dos horas.

Me desperté
y ahora pienso terminar de limpiar lo del almuerzo,
bajar la basura,
poner la segunda lavadora
y recoger la ropa de la primera.

Lavarme la cabeza,
darme una buena ducha,
secarme el cabello porque ya está sintiéndose el fresquito,
cambiarme,
picar algo
y alistarme para el concierto de Charles LaVaigne,
que prometedor si que es.

Esto es lo que llamo un sábado cualquiera,
ese que logra la perfecta conjugación de dormir, atender el hogar, tener una buena alimentación y mantener activa la vida social y familiar.

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Conformidades

agosto 18, 2010

La conformidad dura hasta que uno observa el estándar de otro y se da cuenta del bajo perfil que mantenía, entonces ya aquello que nos satisfacía nos queda pequeño y ya no somos tan felices con lo que tenemos ante nuestras manos.

Esto me pasa con bastante frecuencia, sobre todo cuando salgo de donde mis actuales clientes (tiendas de mobiliario y estudios de diseño). Allí veo estos maravillosos salones, cocinas, habitaciones y una serie de accesorios que me encantan y luego vengo a mi casa: vieja, con su estilo de anticuario, con su mobiliario engendrado por quien sabe cuántos que han ido dejando cosas conforme pasan por el piso, una mezcla de todo en donde resulta más que imposible encontrar pies o cabeza.

Y ya mi casita “con magia” se convierte en un caos y me detengo en un punto cualquiera, giro para un lado, para el otro, y me doy cuenta de que ese lugar que hace pocas horas dejé sintiendo “mi hogar” se ha convertido en “un espacio más”, uno que carece de mi esencia.

Lo bueno es que esta sensación suele pasar luego de unas cuantas horas y siempre queda la esperanza de que cuando viva en MI lugar, será tan yo, pero TAN YO que una vez allí nada podrá sentirse mejor.

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Almuerzo Familiar

agosto 8, 2010

Hoy domingo haremos algo muy chulo, nos juntaremos (parte de) los que son mi familia madrileña (fuera de la familia de sangre) y haremos una recreación de una de las actividades de mi hogar que más amo: un almuerzo dominguero familiar.

Desde hace algunos meses descubrí que los encuentros que mezclan amistad y gastronomía me encantan, sobre todo cuando el grupo es intercultural pues permite mostrar las cositas de los míos que pueden gustarle a los tuyos y sacar en evidencia la riqueza de cada uno. Incluso, con una amiga, (la Bea) cuando quedamos suele ser para hacer “cocinitas” y con otra (la Queenie) hicimos el trato de que al menos una vez a la semana haríamos un “cocinao”.

Pues hoy haré (con más gente ayudando claro) dos pastelones, ambos de yuca con papa, el primero relleno de muuuuuucho queso y el segundo relleno de carne de soja. Una amiga mexicana de la que host llevará unos taquitos con mole, y una opción vegetal para mi.

El día parece prometedor y me encanta la idea de juntarnos simplemente por juntarnos, no porque alguien cumple años, ni por que hay que despedirlo, sino simplemente porque queremos cocinar, comer y disfrutar de un buen ratito juntos. Si la amistad es razón suficiente para celebrar y no se necesitan más excusas de las ganas de exaltarla ¿no creen?

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