Posts Tagged ‘infancia’

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Odio el rosado

noviembre 14, 2013

Balletstuff%20Dance%20Leotard Como leiste, ODIO EL ROSADO.

He dicho una y mil veces que si tengo hijitas no usarán rosa, ese empalague “suspirísticamente” pastel no lo pienso tolerar en mi vida a menos que venga con otros colores.

Y ahora, revisando una oferta de Click&Go, acabo de caer en cuenta de que hay altas probabilidades de que mi odio a muerte por el color rosado se deba a la asociación con el que fuera mi uniforme por al menos cinco años.

¿Será que heredé más que la flexibilidad de mi era como bailarina de ballet clásico?

Trata de hacer un esfuerzo intenso por visualizar a una “yo” de 7-12 años usando dos y a veces tres veces por semana la vestimenta que porta la niña de la imagen… Es difícil ¿no?

Acá te dejo un montaje (MUY MAL HECHO), para que nos riamos juntos sobre ese panorama. Ahora, ¡seguro con esa realidad tu también te frustras!

imaginate

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Viejos sueños realizados

junio 6, 2011

De la época en que no sólo veía, sino también practicaba fútbol, recuerdo muchas cosas: el debut de Casillas, el mito del penalti de Roberto Baggio, lo sucio que jugaban (aunque siguen igual) los italianos, mi amor platónico por Luis Figo… En aquella época era del Real Madrid (si, sé que para quienes no me conocen de antaño es raro, pero es larga historia) y cuando vine por primera vez a España me encargué de hacer la parada obligatoria en el Bernabeu: caminar dentro del estadio, ver la sala de trofeos -recuerdo que tenían la canción de “we are the champions” (me pregunto si aún la tendrán cuando la Champions la ganó el Barça)-, comprar una camiseta ¡original! en la tienda oficial y asistir a un entrenamiento del equipo en el cual pude ver a mi ídolos de cerca e incluso tocar (cual groupie adolescente que era) a aquel portugués que tanto me gustaba. Pero llevaba dentro la espinita de que verlos entrenar no es lo mismo que verlos en acción y en su estadio…

Este domingo, más de diez años después, pude ver a Figo y a Zidane -entre muchos otros más- jugar en el Bernabeu. La causa -para hacer mas lindo el recuerdo- era el Corazón Classic Match, un amistoso entre los veteranos del Madrid y otros equipos de renombre. El año pasado no fui por que de idiota y confiada dejé su compra para el último minuto, pero este año no podía permitirme el mismo lujo.

Un mes antes hice el plan y desde entonces esperaba con ansias la llegada de “EL” día. Pensé en llevarme la cámara con el lente 70-300 pero estaba anunciada lluvia y opté por dejarla, cosa de la que me arrepentí hasta que arrancó el aguacero y me di cuenta de que había obrado bien al seguir mi instinto.

Les confieso que ver a mis ídolos de la infancia en el mítico estadio madrileño me llenó de ilusión pues en cierto modo cumplí uno de los sueños que estaban en el cajón de “irrealizables”. La cosa fue a punto de brazos erizados y corazón acelerado al escuchar sus nombres, como si hubiera vuelto a tener entre 12-16 años (o por ahí)… En fin, que he vivido una experiencia hermosa y ¿saben qué? lxs invito a que sigan soñando, que si yo pude cumplir un “irrealizable” así de antiguo, (casi) todo es posible…

Acá la única fotina que hice con mi cel, pues no me aguanté las ganas de inmortalizar el momento aunque fuera con una cámara de m…

Presentación de los "protas" del partido.

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Entonces te gustan los superheroes…

abril 21, 2011

Si es así te fascinará la obra de Lishoffs (aka Fabian Gzlez). Consiste en el abecedario soñado por todo crio fan de las súper-aventuras, en este cada letra es la inicial del nombre de un archibuenorro, así en vez de decir con A de Ávila, pudiste haber crecido diciendo con A de Aquaman :).

¿Qué te parece? A mi me parece que si mis sobrinos salen aventureros les regalaré una copia x). Acá el resultado de lo que significa cada letra (tranqui, está bien no saberselas todas).
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Siempre odié mi nombre

enero 15, 2011

Confieso que siempre odié mi nombre.
Bueno, no del todo.

La verdad es que odiaba la mezcla de mi primer nombre y mi primer apellido. No permitía que nadie me llamara por ellos y llegué a tener conflictos en áreas académicas y personales por este motivo.

Y no es que tenga problemas con llamarme María, porque la mezcla María Isabel me parece hermosa. Mi mayor cabreo era con el María Martínez. Creo que en parte es porque siento que esa no soy yo. Nunca me llamaron por mi nombre de pila, siempre fui Maricha, hasta para mi madre y mi padre.

María Martínez sólo existía cuando iba al pediatra y no me gustaba nada ese señor que tenía agujas y autoridad para ponermelas, que me “arreglaba” cuando estaba malita pero que me llamaba así mientras hacía “gracia” con que ese era el nombre de la esposa de Trujillo (EL dictador dominicano, bueno reconocido por todos, que ya vamos por el 3ero si analizamos a detalle la política nacional -pero esos son otros temas-).

En la uni muchos profesores tachaban mi nombre en la lista y le ponían Maricha encima. Hay incluso muchas personas que no saben que este no es mi nombre real. Vamos, si me dicen María Isabel respondo, pero si alguien grita María en la calle sigo como que no es conmigo, pues el 99,9% de las veces realmente no lo es.

Un consejo para quienes están planeando de tener hijos: tengan cuidado con los nombres que seleccionan (porfis no sean uber creativos que eso crea muchos traumas), pero también con la forma en que los usan y cuiden los apodos con los que llamen a sus chavales pues algunos durarán por siempre, como en mi caso.

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