Y será por negro…

Esta mañana cuando venía en transporte público a mi trabajo me tocó sentarme cerca del conductor del vehículo, ante mi expresión asueñada e intentando hacer lo que asumo era una gracia el caballero elevó su codo varias veces -haciendo contacto con mi brazo- mientras decía "¡despiertate!" Yo instintivamente le miré, miré su codo y dije,… Seguir leyendo Y será por negro…