Posts Tagged ‘relaciones’

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La noticia de ayer

octubre 6, 2011

Hoy en la tarde llegó uno de mis jefes al área donde trabajo (diseño/creatividad y por tanto chicxs ) y dijo sorprendido ¡pero nadie ha dicho nada de la muerte de Steve Jobs! a lo que respondí: ¡es que todo ya está dicho!

Tras ese comentario me percaté de lo sorprendente que es el como ha cambiado el modo en que nos enteramos, percibimos y comentamos las noticias. Antes había que esperar hasta la mañana siguiente a verlo en la prensa impresa o en los noticieros, ahora las redes sociales nos informan al instante y reaccionamos -ya sea de manera positiva o negativa- inmediatamente.

Confieso que pensándolo bien realmente es raro, porque al final ‘perdemos’ los temas que pueden resultar más relaventes de la conversación cotidiana por ‘compartirlos’ con el vacío o con un montón de desconocidos… ¡Oh los ‘nuevos tiempos’ como han logrado quasi extinguir las relaciones interpersonales!

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La otra cara de la moneda

septiembre 1, 2011

Caminas, ves a alguien que está sentado, te mira a los ojos, le sonries, continúas tu ritmo por unos segundos, reduces la velocidad, te detienes, haces un giro y buscas contacto visual con él.

Estás sentada, ves a alguien venir, le miras a los ojos, te sonrie, continúa su ritmo por unos segundos, reduce su velocidad, se detiene, hace un giro y busca contacto visual contigo.

A veces la vida nos da la oportunidad de vivir situaciones tan parecidas que parecen reflejadas, pero tienen la peculiaridad de que las experimentamos desde roles distintos: en vez de ser quien habla, somos quien escucha, en vez de ser quien propone somos quien decide…

Es en estas vueltas de la moneda que entendemos cosas del pasado, que todo llega a nuestras cabezas tan claro que los sucesos cobran sentido. La pregunta es, ¿tendremos la capacidad, una vez comprendido, de no repetir los mismos finales tristes?¿acaso es posible que cambiemos el destino?… ¿Tiene sentido hacerlo?

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El hombre dominicano, ¡toda una perla!

agosto 9, 2011

Todo aquel que las ha transitado puede afirmar que las calles de mi país como menos son pintorescas, y no me refiero a los colorines de las casas que salen en las postales (que no son la capital) sino a las “creativas” formas en que se expresan algunos especímenes masculinos.

Hay que saber que a las chicas de esta media isla nos tienen malacostumbradas a esperar cualquier cosa pues el hombre dominicano no se corta en la manera de llamar la atención. Puede ir desde un lindo piropo a una estrafalaria petición de matrimonio, pasando por intentos de atropello… ¡Se puede decir que son capaces de casi todo!

El otro día escribí que precisamente esos sujetos eran de los principales motivos para que dejara de usar falda pues sus formas me eran en sobremanera desagradables, ese día podría decirse que estaba vestida para llamar la atención (lo cual es mentira porque andaba con falda ancha por la rodilla con vuelos y top sin escote) pero hoy no había excusa: ando de jeans, camiseta, cabello recogido y unas ojeras que dan gusto, sin una gota de maquillaje y con el paso de un zombie recién revivido (o rematado). Pero al hombre caribeño de la igual que estés en la definición de un bad hair day o hasta un ugly day si quieres, siempre lanza piropos en este estilo:

Hola linda,
preciosa,
muñeca bella,
tu si ta buena,
¡ay yo con una cosita tan chula como tu!…
yo te quiero desbaratar a ti,
¿tu no va’cer caso?
fea,
estúpida,
ojalá y te caigas.

Si, ¡a que son toda una perla! te suben, te suben, te suben y POOOOF ¡te explotan! simplemente porque no te apetecía lidiar con sus pendejadas.

Confieso que cuando llegué a Madrid la pasé muy mal al ver que los chicos no me decían nada, pero ahora sufro el efecto inverso y es que a fin de cuentas el humano es un ser de costumbres.

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Los … Cierres.

junio 13, 2011

Sepan que los puntos suspensivos los deben leer con el fonema “piiiiii” de censurado y pueden darse la libertad de llenarlos mentalmente con cualquier palabra despectiva, insultante o grosera que se les ocurra.

Si bien los cierres son necesarios y son tan parte de la vida como los inicios, siento que suelen ser mucho menos divertidos y muuucho más traumáticos. Acá les pongo algunos ejemplos a ver si entran en mi línea de pensamiento:

Laborales: los artes finales
Un buen ejemplo lo sabe todo aquel que ha trabajado como diseñador gráfico, comunicador, periodista o publicista y es el envío del arte final, ese proceso agobiante y robotizado en el que suelen cometerse los más épicos errores. Es de lo peor: revisiones, correcciones, que si tipografías, que si imágenes, que si pedacitos de contenido, que si… Es como volver a hacer el trabajo de nuevo pero sin el factor de emoción y el desborde de creatividad inicial.

Sentimentales: los cierres en las relaciones.
Vale, entendemos que la cosa no va a ningún lado y que hay que ponerle sino un punto y final, al menos punto y aparte, pero ¿quién disfruta terminándolas? salvo los mentalmente jodidos creo que nadie la pasa bien tirando aquello que inició con ilusión, fantasía, ganas de compartir sueños, de emprender un camino juntos y de ir en busca de la felicidad. Eso sin contar el alto número de aterrizajes forzosos que aumentan en sobremanera los traumas naturales de la situación.

Personales: las mudanzas.
Por chula que sea la casa o ciudad nueva el mudarse sólo puedo describirlo como horrible. Meter tu vida en cajas es casi desmoralizante, tener que tirar objetos hacia los que tienes cierto apego emocional es algo cercano a deprimente y cargar con todo aquello… ¡ni que fueramos tortugas o caracoles! Es evidente que no estamos físicamentes diseñados para andar con la vida a cuestas.

Vamos y como mencione la muerte la liamos… Pudiera seguir poniendo ejemplos hasta la saciedad, pero creo que han entendido mi punto: como casi todo ser humano confieso que yo odio los cierres y por desgracia esta semana de vida no es más que eso.

Buen lunes a todxs, que lo que viene sea leve y tenga (por algún lado) un “final” feliz.

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Por culpa de las redes sociales

junio 12, 2011

De lo más lindo que tienen algunas redes sociales (y en este caso me refiero específicamente a Twitter) es que aunque muchos alegan que causan distancias entre las personas, hay casos en los que no hace más que crear vínculos.

Desde septiembre del año pasado intento ir a un evento mensual llamado Twittmad, una reunión cuyo objetivo es desvirtualzar y conocer personalmente a quienes usan esta aplicación en la ciudad de Madrid. Llegué allí por que el trabajo me estaba demandando empaparme de “esos mundillos 2.0” y aunque esa primera vez no fue gloriosa unos meses después volví. Aquella reunión que inició a las 9.30pm terminó a las 8 de la mañana siguiente. Posteriormente fuimos juntos de picnic, a un concierto, a un karaoke y desde ahí se fue perfilando algo así como ‘un grupo’. El buen rollo que ibamos teniendo y las cada vez más continuas quedadas fuera del marco de las “oficiales” hicieron que fuera bautizado como “Twittmad Pirata”.

Evolucionó al punto tal de irnos de parranda a un lugar -que les presentaré algún día- llamado Ambite a unas fiestas que no pueden definirse sin utilizar las palabras “locas”, “divertidas” y “frikis” cuyo modelo es de quedar un sábado en la mañana, hacer la compra, llegar al lugar y arrancar con la bebida y música, hablar hasta por los codos, reir, jugar, comer al punto de que se nos revienten las tripas mientras respiramos aire de verdad y evidentemente ¡pasamos un buen rato!

Las redes sociales -como todo- son lo que uno hace con ellas y acabando de llegar de dos días maravillosos, tras tres fiestas de las previamente mencionadas e infinidad de reuniones, encuentros y cumpleaños puedo decir que esta gente, MIS ‘Piratas’, son de lo mejor que me llevo de Madrid. Acá comparto algunas fotinas de mi recorrido por el grupo para que entiendan a qué me refiero.

Si tienen la oportunidad evalúen ¿qué hacen ustedes con sus redes sociales? o mejor aún ¿qué hacen ellas por ustedes? A mi me permitió conocer a gente maravillosa, hacia la que he desarrollado un cariño más que especial y a la que, confieso sin lugar a dudas, extrañaré en sobremanera.

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Relaciones dañinas, pérdida del norte

junio 7, 2011

Hay relaciones dañinas, que no nos llevan a ninguna parte ni nos dejan seguir adelante con nuestro camino, que nos dan pequeños y adictivos fragmentos de felicidad mientras nos deterioran por dentro. Relaciones en las que creemos y por las cuales luchamos ciegamente, sin darnos cuenta que al hacerlo de ojos cerrados perdemos el objetivo. Esas relaciones nos ahogan a todos alguna vez en la vida, nos convierten en restos de lo que podríamos ser y lo peor que tienen es que no sólo se desarrollan con personas o seres vivos, sino también con objetos y hasta lugares.

El último es mi caso….
Me enamoré tan ciegamente de Madrid que comencé a correr sin rumbo y creo que ha llegado la hora de redefinir metas, de reevaluar objetivos, de perseguir sueños y no fantasías hiladas sobre quien sabe qué parte de mi cabeza.

Tras mucho analizar mi actual existencia llegué a la conclusión de que la España en crisis (y todo lo que implica) no me puede dar la estabilidad que necesito en este preciso momento de mi vida. Así que vuelvo a casa, a mi hogar, a encontrar el norte y a intentar dotar muchas cosas de sentido.

No suelo hacer esto, pero a mi relación con Madrid le pediré “un tiempo”. Por quien sabe cuanto dejo su magia y casi tres años de vivencias, pero por fortuna también dejo gente apreciada y puertas abiertas. Quizá terminemos para siempre, quizá estemos destinadas a estar juntas (como ciudad/persona), pero por desgracia no hay forma de saberlo ahora y sólo el paso de ese mismo tiempo que le pido podrá decir qué será de nosotras.

Estimadxs, tengo a bien (o mal, ¡ya ni sé!) informarles que a partir del 20 de junio volveré a mi cacho de isla, a esa amada y a la vez odiada patria que me llena y desgarra el corazón al mismo tiempo. Pues como bien cita mi tergiversación del refrán: por mi mejoría, hasta a mi casa volvería :).

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Infidelidad geométrica

junio 4, 2011

Confieso que yo no creo en la infidelidad, en mis 26 años de existencia he aprendido que no la entiendo y he llegado a la conlusión de que el concepto no cabe en mi cabeza. No escupo para arriba, ni digo “de esa agua no beberé”… Pero sí veo que a veces gracias a ella se logran unos líos indescifrables: las complicaciones, los daños, los terceros, cuartos y quintos que pueden estar involucrados forman unas figuras que parecen más bien clases de geometría y no relaciones interpersonales.

El equipo de Cinismo Ilustrado lo ha graficado pasando desde la línea hasta el círculo y tipificando según en qué clase de personajes o entornos se encuentran estos complicados panoramas. Como infográfico está muy chulo, en la realidad debe ser un auténtico horror y espero que la vida nos libre de formar parte de alguna figura que trascienda “la línea”.

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