Sorpresitas domingueras

Ayer bajé al bar de la esquina a ver el partido del Barça, fui sola porque mis amigos al parecer aún estaban muertos por la fiesta de la noche anterior. Era súper raro pues la mayoría de los presentes eran hombres y al entrar, acercarme a la barra, pedir y luego sentarme, alejaron la mirada… Seguir leyendo Sorpresitas domingueras

Atardecer en el templo

Me encanta pasar una hermosa tarde sentada en un banco, con algún músico ambulante amenizando el momento, con el infinito como límite a esperar el atardecer y ver no la muerte del día, sino el relevo que éste hace a la noche. No he encontrado aún un mejor lugar en Madrid para disfrutar de esta… Seguir leyendo Atardecer en el templo