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Un apagón en lo’ paíse

julio 2, 2015

Desde hace una semana estoy en Alemania y hasta ahora la vida funcionaba de lo más normal, excepto por el hecho de que ¡TODO funcionaba! Sin embargo ayer sucedió algo que me demostró que ser tercermundista tiene GRANDES ventajas entre ellas que nos prepara -mejor que a muchos- para las adversidades.

Cada cual estaba en el universo paralelo de nuestros respectivos ordenadores cuando, de repente, noto que no hay internet. Le pregunto, ¿se fue la conexión? el se pone de pie y va al router: está apagado. Con cara de confusión revisa la impresora, también está apagada. Examina al menos 10 dispositivos para llegar a una rotunda conclusión: hay un problema eléctrico o, en buen dominicano: ¡se fue la luz!

Yo, que a estas alturas estaba casi mordiéndome la lengua para no explotar de la risa no puedo contenerme más y entre carcajadas le digo: ¿y no que aquí no se va la luz? El, estupefacto me confiesa que en más de dos años NUNCA había sucedido. Se asoma a la ventana y nota que los vecinos hacen lo mismo, algunos sacan la cabeza por la ventana, otros se colocan en las puertas y entre sí conversan sobre el bizarro contexto.

El apagón no duró más de 20 minutos. Pero los pobres alemanes no sabían ni qué hacer con sus vidas ante tal extraño imprevisto. Yo sin embargo… ¡me sentí como en casa! :P

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70 años después

mayo 14, 2015

Hace exactamente 70 años nació aquel que me regaló la oportunidad de vivir.

Desde hace un rato no está a mi lado, pero existo gracias a el y por ello, mientras yo esté en este mundo el seguirá obrando a través de mi y será, en cierto modo, responsable de mis logros.

Por ello he decidido que la forma de agradecerle dicho regalo, el más importante de todos, es tratar de llevar una vida de la cual se hubiera sentido orgulloso. Y eso intento…

Me tomo la libertad de compartir por esta vía un mensaje que quiero que le llegue, donde quiera que esté y que quizá al yo pensarlo, sentirlo y expresarlo, pueda alcanzarle mejor:

“Feliz cumple papi, gracias por hacer de mi quien soy. Te extraño, te amo y te prometo seguir luchando por poner en alto los valores que con tanto empeño tu y mami me enseñaron. ¡Hoy brindo por ti!”

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Y así entré a los TÁ

marzo 30, 2015

Acá estoy, tres décadas después de mi nacimiento, en un punto lleno de preguntas, de miedos, de inseguridades. Por que al dejar los veinte creí que sabría a dónde iba en mi vida, sin embargo lo que he aprendido es a donde NO quiero ir.

Quería tener una licenciatura y la hice, tomé una de las más divertidas carreras, una que me deja más puertas abiertas y campos laborales de las que jamás pude haber soñado, sin si quiera salirme de mi área de estudios.

Quería vivir fuera de mi país y me dejé adoptar por Madrid. ¡Ay Madrid de mis amores! Allí viví fiestas hasta quien-sabe-que-hora, descubrí mi espíritu mochilero y aventurero, reí, lloré, crecí y gracias a la loca idea de un antiguo jefe descubrí que mi carrera profesional podía ir más allá de lo que yo misma podía limitarla.

Quería hacer una maestría y la hice, seguida de un curso en un área que odiaba y que me enseño que aquel refrán de “no escupas para arriba o te caerá en la cara” era cierto. Dos años después era diseñadora, publicista y especializada en web, siendo las dos últimas exactamente las dos cosas que inicialmente me jactaba de no ser.

Me llegó la hora de volver, con deudas, con tristezas, con decepciones, creyendo casi que había fracasado sin darme cuenta de que era lo que me convenía. Y volví a casa, sin dinero y sin idea de qué haría con mi vida.

Seguí caminando, salí de la crisis económica que me traje de España, conocí aún más gente, trabajé en un lugar y en otro… ¡Hasta fundé una empresa! (dos, si nos vamos a temas legales). Hice realidad mi sueño de escribir sobre lo que me apasionaba y lo saqué de lo personal llevándolo a un proyecto que me abriría aún más puertas de las que creía posible acceder.

Quise hacer un postgrado en educación para aprender a ejecutar la pasión que mis padres sembraron en mis venas y lo hice. Logré comprar el carro con el que tenía un buen rato soñando, aquel que me llevaría hacia las aventuras por venir. Sólo me faltaba, conocer mi país, seguir viajando trocitos del mundo y mi meta última de los veinte: el doctorado. ¡Ahí fue donde los 29 se dieron grandes!

En este último año y medio de mi vida anduve mis 2/3 de isla al punto que puedo decir que prácticamente he visitado cada una de sus provincias. taché de mi lista ciudades y países a los que había soñado viajar por años y, finalmente, puedo decir llena de orgullo que yo, Maricha Martínez Sosa, soy la loca que está haciendo un doctorado en cultura.

No sé qué será de mi vida en el camino para llegar a los cuarenta, no sé que traerá está década que hoy inicio, no sé ni dónde estaré en los próximos cinco años… No lo sé, ni me interesa porque si hay algo que aprendí es que no soy un árbol y las raíces que me atan no son físicas, sino hechas de algo superior y más duradero.

Lo único que sé, a ciencia cierta, es que estaré bien.
Que iré a donde mis sueños me lleven y a donde mis circunstancias me lo permitan, que seguiré tratando de ser la mejor yo que puedo se en cada contexto y de ayudar a todo el que pueda, desde mis modesta realidad.

No quiero ser rica en lo económico… Nunca ha sido ni será mi prioridad, con ser estable me vale y con poder darme el lujo de, por momentos, ser libre también.

Quiero continuar siendo una mujer que lucha por lo que ama.
Quiero continuar sintiéndome plena, viendo hacia atrás con lágrimas de alegría y satisfacción, quiero seguir conociendo gente, lugares, culturas, idiomas, países, sabores…
Quiero seguir viviendo aventuras, hilando experiencias e historias al rededor del mundo. Pero sobre todo, quiero poder seguir contándolas de todas las formas posibles: a través de las palabras de mis escritos y artículos, de mis narraciones verbales, de los componentes de mis diseños, de mis fotos, de mis dibujos… A través de mis ojos, de mi sonrisa, de la pasión con la que vivo y con la que trato de hacerlo prácticamente todo.

En los treinta quiero continuar mi perfeccionamiento como individuo y hacer que mis aportes sean cada vez a mayor escala.

Eso quiero, será mi meta de una década: que lo bueno que hay en mi se multiplique y logre con su eco beneficiar a otros, a que sean también ellos mejores individuos, a que sepan lo que son, lo que valen, que aprecien lo que tienen, que conozcan sus raíces…

Aún no tengo el plan, pero sé que tengo gente dispuesta a ayudarme, a caminar a mi lado y a apoyar mis -a veces muy locas- ideas.

Hoy 30 cumplo los 30 y le tengo un mensaje muy claro a la vida: ¡que me siga dando mucho de lo bueno, que estoy lista para recibirlo!

Bienvenidos sean los TÁ, sé que serán mejor que los veinte ¡y ya eso es mucho decir!

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¿Y qué haremos esta noche Cerebro?

marzo 27, 2015

Hoy me preguntaron varias veces sobre mis planes para el día de hoy, a fin de cuentas ¡es viernes! Y para colmo de males (o bienes) ¡es mi último viernes como veinteañera! La pregunta me agarró un poco emocional, pues si bien es cierto que con el tiempo (aunque muchos dirán que es con la edad) uno modifica los hábitos sociales, no es menos cierto que todo depende de tu contexto de vida.

Mi actual contexto puede ser perfectamente ejemplificado con un pulpo que sostiene distintos roles a la vez. [Si, ya sé que todos tenemos distintos roles siempre, pero como decía mi padre: “más duele el pelaíto propio que el cáncer ajeno”.]

– Soy empleada, en un trabajo polifacético que requiere el uso de todas las inteligencias habidas y por haber.
– Soy estudiante, en un programa doctoral que inicialmente y por motivos económicos asumí a tiempo parcial y que cada día demanda más de mi cerebro.
– Soy emprendedora, mi querido bebé Quemashago.com sufre las consecuencias de los dos roles anteriores pero sigue siendo la luz de mis ojos y la principal proyección de muchas de mis pasiones.
– Soy pareja, en una relación que por suerte sabe escabullirse hasta encontrar su espacio entre los roles previos y apoyarme cuando uno de ellos me afecta personalmente.
– Pero a todo esto también soy hija, hermana, tía, amiga y… mujer. Mujer, con los archiconocidos vaivenes emocionales y físicos, y con los miedos, anhelos y frustraciones inherentes a cualquier ser humano.

Es verdad que mis días no son igual que hace 10 años, ni que hace 5, ¡ni que hace 1! Hace exactamente un año no tenía la responsabilidad académica y laboral que hoy llevo sobre mis hombros, mis noches no se resumían en clases virtuales, exámenes, entregas, lecturas inacabables y redacción infinita, y es que en este último año de mi existencia, he de confesar que mi vida ha cambiado un montón.

Hoy me preguntaron varias veces sobre mis planes para el día de hoy… Para ser sincera sólo llegó a mi cabeza adaptar una famosa frase de mi infancia:

– ¿Y qué haremos esta noche Cerebro?
– ¡Lo mismo que hacemos TODAS las noches Pinky, tratar de conquistar el doctorado!

(Yeap, this is the fabulous life of a PhD student!)

Pues no hay nadie perfecto..

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Dadá-realismo intelecto-capitalista

marzo 25, 2015

Parir palabras a contratiempo,
correr entre ideas,
seleccionar sin fijarte,
escribir, escribir y escribir,
pensar, pensar y pensar,
cansarte de justificar al mundo tus ambiciones
sentir tu reto intelectual morir por inanición,
saberte preso de la rutina (o de la falta de esta),
lanzarte un millar de preguntas,
enjugar un océano de lágrimas,
frustrarte,
enorgullecerte,
deprimirte,
bipolarizarte.

Bienvenido al maravilloso mundo intelecto-capitalista.
Por favor abróchese los cinturones y dispóngase a no ser dueño de si mismo, ni de su realidad.
Despida a Morfeo quien se irá con su propio ego.
Aférrese a sus ilusiones y cierre los ojos.
Acostúmbrese a sentir un pinchazo constante,
en el cerebro, en el corazón, en los sueños.
Y prepárese porque lo viene va a doler… Y MUCHO.

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Y llegó marzo

marzo 1, 2015

Y a cuenta de bromas ya llegó marzo, mi mes, el que marcará dentro de poco el ‘petrificante’ cambio de década en mi vida. Dentro de nada se me acabará la excusa de que “estoy en los veinte”…

Trataré de que este sea un mes para ‘cerrar’ temas en mi cabeza y en mi realidad, uno para dar el salto de ‘asumir’ pendientes, de ‘desempolvar’ objetivos, de ‘concluir’ el logro de metas viejas y de ‘iniciar’ la visualización de las nuevas.

El 30 cumplo los 30 y mi cabeza no deja de hilar ideas aprovechando el contexto, quasi perfecto, para planificar lo que quiero que me siga trayendo la vida.

Bienvenido seas marzo, ¡cuanto espero de ti y contigo!

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Madrid me mata

diciembre 15, 2014

“Madrid me mata” solía escuchar decir desde hace mucho tiempo,
miles de veces fui testigo del por qué de esta trillada frase,
e incluso llegue a sentirlo en distintos momentos y por diversas razones.

Pero a mi Madrid me mató hoy más que nunca,
hoy que fui sin ir, que le he dado la espalda, que la he usado,
como si se tratara de cualquier ciudad,
como si no fuera parte de mi historia,
como la usaría quien no la conoce, quien no la añora,
quien no la ha disfrutado, sufrido, amado.

Hoy Madrid me mata
de nostalgia,
de pena,
de ganas…

Nunca imaginé que nuestro reencuentro
sería así de breve, así de vacío,
ni que las mismas lágrimas con que me fui de mi adorada ciudad adoptiva,
me estarían esperando en sus puertas listas para volver a mi encuentro.

Hoy me he sentido malagradecida
por que volví a Madrid,

vi el amanecer en Madrid,

enjugué mis ojos en Madrid

Y me fui.

Atrás quedó un memorable pasado
y con ojos aguados volé a un nuevo destino.

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